El 24 de mayo del 2008 se publicó en la revista Rzeczpospolita un interesante artículo del escritor polaco Rafal A. Ziemkiewicz sobre los conflictos polaco-ucranianos y las matanzas de polacos por parte de los nacionalistas ucranianos que tuvieron lugar en la zona de Volinia en 1943.
Hace tiempo escribí para un foro un resumen de dicho artículo que encontré en un portal de noticias húngaro. Me ha parecido bien, ponerlo aquí también, con algunos cambios menores.
El autor afirma que es difícil creer que las autoridades polacas busquen la justicia y la verdad cuando hablan de Katyn, ya que al mismo tiempo no buscan esa justicia y esa misma verdad en el conflicto polaco-ucraniano. Este año (2008) se cumplen los 65 años de las matanzas de Volinia en 1943, en la que nacionalistas ucranianos masacraron a la población polaca, judía, checa y a los “colaboracionistas” ucranianos de la zona. Las matanzas comenzaron en realidad en el 42, alcanzaron su punto máximo en el 43 y no se detuvieron hasta la llegada del Ejército Rojo.
Se calcula que más de 60 mil polacos (estimaciones a la baja) murieron a consecuencia de la limpieza étnica. La represión alcanzó a familías enteras, también edificios e iglesias fueron destruidos.
El autor denuncia que, curiosamente, esta es la única matanza antipolaca que los polacos se empeñan en no recordar. Critica que los polacos reaccionen tan vehementemente cuando los rusos no reconocen como limpieza étnica la matanza de Katyn o cuando los alemanes relativizan los crímenes contra los polacos en la 2GM, pero cuando se trata de las matanzas de Volinia, su reacción es mucho más tibia, porque consideran que esos crímenes son una respuesta justa y “simétrica” y que ninguna de las partes es responsable. Ninguno de los gobiernos polacos se diferencia en la valoración de este asunto.
El autor considera que este punto de vista se contradice con los hechos y es incomprensible.
A esto, hay que añadir, que hoy, justo el 65 aniversario de las matanzas, el ayuntamiento de la ciudad de Lvov (Ucrania), dominado por los nacionalistas ucranianos ha decidido cambiar el nombre a una de sus calles, y así la calle Turgueniev llevará el nombre de “héroes de la UPA”. Según el autor, eso es simplemente una vergüenza.
No existe ninguna “simetría” entre los crímenes de la UPA (la Armada Insurgente Ucraniana, creada precisamente en Volinia) y los de la Armia Krajowa (el movimiento de resistencia polaco), ya que ni había guerra ni conflictos étnicos entre ellos, sino simplemente limpieza étnica por una de las partes. El fundador de la OUN (Movimiento Nacionalista Ucraniano, el brazo político de la UPA), Dmytro Dontsov era un admirador de Hitler y consideraba necesaria la limpieza étnica de Ucrania. Según los escritos que se conservan de Dontsov, no sólo era necesario para la creación de la Gran Ucrania exterminar a las minorías étnicas, sino también a los “malos ucranianos”. Se calcula que la UPA-OUN exterminó a entre 10 mil y 15 ucranianos en Volinia (principalmente colaboradores con las autoridades soviéticas o sospechosas de haberlo hecho).
Otro aspecto a tener en cuenta es la brutalidad de las masacres que cometieron los miembros de la UPA-OUN, se dio incluso el caso de que dos caballos tiraran en direcciones opuestas de una persona, hasta destrozar su cuerpo, extirpación de ojos y lenguas, incrustación de clavos en el craneo, descuartizamientos o extración de fetos de mujeres embarazadas.
Frente a esto, es cierto que también los polacos asesinaron ucranianos, pero no en tal medida ni con tanta crueldad.
En la actualidad en Ucrania se intenta mostrar a la UPA-OUN como una organización honorable que luchó tanto contra los comunistas como contra los nazis. Los ucranianos deberían decidir a quién consideran héroes, si a a los cumpables de matanzas en masa o a las víctimas de los asesinos.
Para Ziemkievicz es una vergüenza el punto de vista oficial del gobierno polaco, que cierra los ojos ante las mantanzas de la UPA.
(Rafal A. Ziemkiewicz: Mysmy wszystko zapomnieli. El artículo original se puede leer- claro está en polaco en: http://www.rp.pl/artykul/125944.html).
(el texto que he incluido es un resumen de la versión húngara http://www.posztinfo.hu/hir.php?id=3292)
Se supone que en toda Ucrania (entonces bajo mando de la Alemania nazi) habrían muerto entre 100 mil y 500 mil polacos, dependiendo de los autores. También habrían muerto 60 mil ucranianos asesinados por los polacos, de ellos unos 20 mil en la región de Volinia, aunque las cifras son discutibles.
Por lo visto, en junio del 2009 el gobierno polaco adoptó una resolución calificando las matanzas de “limpieza étnica con rasgos de genocidio” (información de la wikipedia- no sé si es cierto ya que el enlace que se adjunta como fuente no funciona).
NOTA: Galería fotográfica en Fundacja Centrum Dokumentacji Czynu Niepodległościowego. Más fotos aquí. Yo no las incluyo aquí porque hay algunas muy fuertes, por cierto, muchas de ellas, por ejemplo la última, las he visto en páginas donde se afirmaba que eran víctimas de la represión comunista. Resulta que son víctimas de la represión nacionalista ucraniana…


