Cangrejos (Václav Mergl)

“Cangrejos” (Krabi) es un encantador cortometraje de dibujos animados dirigido por Václav Mergl en 1976 y producido por Krátky Film Praha. Se basa en el relato “Los cangrejos caminan sobre la isla”, del escritor soviético de ciencia-ficción Anatoli Dnieprov.

El relato se puede leer en castellano, por ejemplo, en el blog NON SERVIAM

 

Bulat Okudzhava, el bardo

Bulat Shalvovich Okudzhava fue una de las personalidades de la cultura soviética de la segunda mitad del siglo XX. Poeta, novelista y cantautor, acompañaba a la guitarra muchos de sus versos, hoy en la memoria común de los rusos, y no solo de ellos.

Bulat Okudzhava en Berlín (1976). Fuente: Wikipedia.

Bulat Okudzhava en Berlín (1976). Fuente: Wikipedia.

Nació el 9 de mayo de 1924 en Moscú en el seno de una familia de origen georgiano. A partir de los años cincuenta empezó a cantar sus versos con una guitarra y rápidamente se hizo famoso en toda la URSS y otros países del bloque socialista. Murió en 1997 en París.

Entre su narrativa destacan libros como “!Buena suerte, escolar!” (1961), “El pobre Avróshimov” (1971), “El viaje de los diletantes” (1978, exite una traducción al español del Círculo de Lectores), “Cita con Bonaparte” (1985), “Cerrar el tiempo, abrir los ojos” (1995, una crónica familiar  publicada en español también por el Círculo de Lectores). Un disco recopilatorio fue editado también en la editorial Círculo de Lectores en España a comienzos de los noventa.

Además de su obra literaria es recordado por sus preciosas canciones llenas de tristeza y humanidad.

Unas cuantas de sus canciones clásicas:

1. El último trolebús (Последный троллейбус)

2. Tres hermanas (Три сестры)

3. El soldado de papel (Солдат бумажный)

4. Canción de la infantería (Песeнка о пехоте)

5. Hasta la vista, muchachos (До свиданья, мальчики)

Una de sus canciones más conocidas y más versionadas por otros autores es “Tres hermanas”, como curiosidad, dejo aquí una versión de la canción en checo, del gran cantautor Jaromír Nohavica (al que ya se dedicó en su día una entrada en Vientos del Este, aquí). La canción la cantó en un concierto en el 2004 dedicado a Okudzhava y Vysotski.

¿Preparaba el mariscal Tujachevski el derrocamiento de Stalin?

El 22 de mayo de 1937, el mariscal Tujachevski, uno de los militares más importantes de la URSS, fue detenido acusado de conspiración militar trotskista y espionaje en favor de Alemania, es lo que se conoce como el Caso de la Organización Militar Trotskista-Antisoviética o también simplemente Caso Tujachevski. El 12 de junio de 1937 fue ejecutado junto a otros siete altos cargos militares (I. Yákir, I. Uborievich, A. Kork, R. Eideman, V. Putna, B. Feldman, V. Primakov). Otro de los inculpados, Yan Gamárnik, se suicidó días antes, tras conocer su acusación.

El mariscal de la URSS, Mijail Tujachevski

El mariscal de la URSS, Mijail Tujachevski

Tras el XX Congreso del PCUS, en el que Jruschov denunció a Stalin y su política, se consideró que las acusaciones eran falsas y en 1957 fueron rehabilitados.  Sin embargo, en los últimos años son cada vez más los que ponen en duda esta versión, fabricada por los revisionas jruschovianos dentro de la campaña contra Stalin.  Hay ya bastantes evidencias que echan por tierra la teoría de la falsificación, y por el contrario refuerzan la idea de que Tujachevski no era inocente.  Ante la evidencia, en occidente se ha extendido la idea de que todo habría sido un truco de la inteligencia alemana, que habría preparado pruebas de que estos altos cargos eran traidores, para que los propios soviéticos los quitaran de en medio. Sin embargo, los datos aportados por la historiografía rusa más bien parecen confirmar la idea de que Tujachevski efectivamente era culpable de los crímenes de los que fue acusado y era miembro de una conspiración bien real.

Tujachevski durante el juicio

Tujachevski durante el juicio, el 11 de junio de 1937

Dejo aquí un interesante artículo del periódico Komsomólskaya Pravda sobre la cuestión.

¿Preparaba Tujachevski el derrocamiento de Stalin?

David Genkin – Komsomólskaya Pravda, San Petersburgo

http://www.kp.ru/daily/26032.3/2948835/

(El 16 de febrero se cumplen 120 años del nacimiento del legendario líder militar soviético Tujachevski).
El 11 de junio de 1937 el periódico “Pravda” publicó una nota sobre el enjuiciamiento de altos cargos militares del Ejército Rojo, arrestados bajo la acusación de traición a la Patria. La lista era encabezada por el famoso mariscal de la URSS, Mijail Tujachevski. La tarde de ese mismo día todos los acusados fueron condenados a muerte y ejecutados.

Cuatro años después la URSS se vio inmersa en la Gran Guerra Patria. Así que muchos empezaron a pensar si  la depuración de este gran grupo de líderes militares no fue precisamente la causa de las severas derrotas iniciales del Ejército Rojo. Después surgió la teoría de que no existió ningún “conspiración de Tujachevski”. Sencillamente Stalin, que sufría de desconfianza paranóica, se tragó la falsificación que habían organizado los servicios secretos alemanes, a través del presidente checoslovaco Edvard Beneš.

El bromista de  Schellenberg

Sin embargo, materiales publicados parcialmente hace poco, del proceso cerrado sobre Tujachevski, y de su investigación, rebelan que el complot  ni por asomo fue inventado. – Nadie ha visto las así llamadas carpetas de Beneš -dice el historiador de servicios secretos Aleksandr Kolpakidi-. Y en el proceso judicial no fueron usadas. Esta versión surgió primero en las memorias del dirigente militar de los servicios de inteligencia del Tercer Reich, Walter Schellenberg (en la famosa serie “Diecisiete instantes de una primavera”, su personaje fue interpretado por Oleg Tabakov). Pero no hay base para creerlo. En primer lugar, a este señor le gustaban las “tomaduras de pelo”, en segundo lugar, tenía que mostrar al mundo el éxito de los servicios de inteligencia alemanes.  Además, hasta el 22 de junio de 1941 – fecha de la invasión alemana sobre la URSS, Walter Schellenberg no trabajaba en los servicios de inteligencia, y aunque los documentos existieran, no podía tener conocimiento de la existencia de las carpetas de Beneš [Nota del traductor – eso no es del todo cierto, ya que Schellenberg antes de esa fecha trabajaba en el contraespionaje alemán].

Además durante el proceso todos los acusados reconocieron su culpa. “El crimen es tan grave, que es difícil hablar de clemencia, pero pido a la audiencia que me crea, soy completamente sincero, no guardo ningún secreto ni ante el poder soviético ni ante el partido” – dijo en su última declaración Tujachevski.  Por supuesto los acusados pudieron mentir por las torturas. Pero hay otras pruebas de la realidad del complot. Por ejemplo los informes de los agentes en el extranjero del NKVD.

– En febrero de 1937 llegó el siguiente informe a Moscú desde Berlín, -cuenta el investigador Vladímir Bobrov-. El embajador de Checoslovaquia en Alemania ha informado al presidente Edvard Beneš, de por qué las negociaciones secretas entre los representantes de ambos países están estancadas. La cuestión es que en opinión de Adolf Hitler, tales negociaciones no tienen sentido, ya que en Rusia, en los próximos tiempos se va a producir un cambio de poder.

Salvar al país

A comienzo de los años treinta la oposición a Stalin en el partido cobró fuerza. Estaban descontentos por la colectivización, el abandono de la idea de la revolución mundial y el paso del poder desde las estructuras del partido a las estructuras del estado.

El complot se organizó en realidad en 1932. Al principio era muy variado y las figuras claves fueron los dirigentes del NKVD Genrij Yágoda, el Primer Secretario del Comité Ejecutivo Central Avel Enukidze y el político Nikolai Bujarin.

Durante la instrucción Tujachevski reconoció que había sido Enukidze quien le había introducido en la conspiración.

– Al mariscal le eran inherentes la ambición, el resentimiento, e incluso las intrigas, – dice la historiadora y escritora Yelena Prudnikova. – Por eso tenía frecuentes conflictos con sus colegas. En 1930 Tujachevski entregó al gobierno del país una nota sobre el rearme del Ejército Rojo. Stalin no tuvo la menor palabra de elogio sobre ella. Y Tujachevski se ofendió mucho.  Al poco tiempo se encontró con Enukidze en varias actividades sindiales. El secretario del Comité Ejecutivo Central, se compadeció del general, ambos criticaban el clima político del país y coincidían en la opinión de que Stalin llevaba el país a la catástrofe. Enukidze propuso a Tujachesvki incorporarse a la lucha contra “el régimen de Stalin”.

Como consecuencia, el así llamado partido de la guerra, se fue apartando de los políticos. A su dirección se alzó Mijail Tujachevski.

Escenarios del golpe

Los oficiales agrupados en torno a Tujachevski querían establecer en el país una dictadura militar, por cuanto el ejército era, en su opinión, la élite de la sociedad.

Según uno de los escenarios, existía un plan de derrota en la guerra en ciernes con Alemania. Se proponía el derrocamiento de Stalin y la firma de la paz.  Seguramente con las condiciones del enemigo.

Según un segundo escenario, el golpe se produciría en tiempos de paz a través de la desaparición de miembros del entonces gobierno soviético.

Stalin y su círculo supieron de la existencia del complot ya en invierno de 1937. En primavera Bujarin, Yagoda y Enukidze fueron arrestados. En el pleno de febrero-marzo del CC del PCUS, el comisario del pueblo para la defensa, Voroshílov, anunció por primera vez que en el Ejército Rojo actuaba una organización enemiga.

Para mayo de 1937 quedaban en libertad solo Tujachevski y algunos de sus colaboradores de las altas esferas.

Entonces Tujachevski entendió que no podía contemporizar más. Muchos especialistas coinciden en la opinión de que el golpe había sido fijado para el 1 de mayo: el desfile militar permitía llevar al ejército a Moscú sin levantar sospechas. Sin embargo el 7 de abril el Politburó decidió enviar a Tujachevski a Londres  para la coronación de Jorge VI. La ceremonioa había sido fijada para el 12 de mayo. El mariscal aplazó tres semanas la fecha del golpe.

Pero a mediados de abril en el Kremlin supieron de la amplitud del complot. El 22 de abril, por “razones de seguridad”, se anuló el viaje de Tujachevski.

El 1 de Mayo las autoridades iniciaron en Moscú una campaña de seguridad sin precedentes: todos los pases para el Kremlin fueron reemplazados, francotiradores se situaron en el tejado del GUM, Voroshílov llevaba un revolver mientras se dirigía a la tribuna del Mausoleo. Pero por alguna razón Tujachevski no quiso volver a la fecha inicial del golpe.

Los arrestos continuaron, incluso el mismo mariscal fue apartado del puesto de vicepresidente el consejo del pueblo de defensa y fue nombrado comandante del distrito militar de la zona del Volga. Cuatro días después, Stalin recibió al militar en el Kremlin.

– Tujachevski quería aclarar porqué habían sido arrestradas su mujer y su adjunto – afirma el historiador Serguei Minakov. – Stalin dijo que estaban detenidos por sospechas de espionaje. Era una comprobación, y para el mariscal era mejor permanecer lejos de Moscú en ese momento.

El 22 de mayo fue arrestado el propio Tujachevski.

Los amos del mundo.

Y ahora, hablemos de un tercer escenario del golpe. Entre los altos cargos oficiales de la URSS y Alemania se desarrollaron fructíferas relacciones desde los años 20, en la URSS fueron adiestrados militares alemanes, de hecho fue aquí donde resurgió el ejército alemán: el tratado de Versalles prohibía a los alemanes este tipo de actividades.

Tras la llegada de los nazis al poder en 1933 la colaboración se rompió. Pero los contactos entre militares siguieron. Entre los alemanes había no pocos “orientalistas”  – altos jerarcas opuestos a Hitler y que no deseaban una guerra contra la URSS.

En opinión de numerosos historiadores, en los años 30 se produjo el así llamado doble complot. Se suponía que en la URSS y Alemania practicamente al mismo tiempo serían eliminados Stalin y Hitler, y en ambos países se establecería una dictadura militar, aliada una de la otra. Una alianza de tal calibre no habría podido ser derrotada por el resto de los ejércitos del mundo.

Sobre Tujachevski

Mijail Nikoláievich Tujachevski nació el 16 de febrero de 1893. Su padre era un noble empobrecido, su madre una campesina. Tras acabar la escuela militar sirvió en el Regimiento Semiónovski [uno de los más antiguos de Rusia, su origen se remontaba al siglo XVII]. Durante la Primera Guerra Mundial fue hecho prisionero. En 1918 entró en el Ejército Rojo, donde hizo una carrera meteórica. Dirigió en todos los frentes, participó en la derrota de Kolchak y Denikin. Aplastó brutalmente el levantamiento de Kronshtadt y la rebelión en la provincia de Tambov. En los años 20-30 ocupó distintos puestos en la dirección del ejército. El 11 de junio de 1937 fue ejecutado.

PREGUNTA

Y si el plan hubiera salido bien…

La historia no conoce  el modo subjuntivo. Pero todos podemos intentar imaginar por qué camino habra ido nuestro país si en 1937 los conspiradores militares hubieran podido hacer triunfar sus planes.

– Tujachevski no habría podido mantener el poder, habría empezado un sangriento enfrentamiento entre todos – afirma Yelena Prudnikova.- Se habría repetido la situación de 1917-1918, cuando tras la destitución del emperador, en Rusia estalló la Guerra Civil.

Concuerda con ella Vladímir Bobrov:

– En opinión de muchos observadores internacionales el apartamiento de Stalin habría llevado a la URSS a la desintegración, con todas las consecuencias que emanarían de ello.  Y si durante Stalin la represión fue masiva, en un gobierno de Tujachevski habría sido mucho peor…

Además de esto, si hubiera crsitalizado el tercer escenario, tarde o temprano Alemania y la URSS se habrían puesto de acuerdo en la lucha decisiva por el gobierno mundial.

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Sello sobre Tujachevski en la URSS (1963)

Sello sobre Tujachevski en la URSS (1963) – Fuente

En la página del periódico hay un documental sobre la cuestión, lamentablemente solo en ruso. Su título “El bonaparte ruso. La guerra secreta del mariscal Tujachevski”. También se puede ver aquí:

En memoria de los hermanos Strugatski y de la ciencia-ficción soviética

El 19 de noviembre del año pasado, el 2012, fallecía el célebre escritor de ciencia-ficción Borís Natánovich Strugatski, uno de los clásicos de la literatura de ciencia-ficción soviética. Su hermano, Arkadi Natánovich Strugatski había fallecido el 12 de octubre de 1991. Juntos, escribieron numerosas obras de ciencia-ficción, que son la cumbre del género en la Unión Soviética (junto a Iván Efrémov). Desde este blog, un poco abandonado últimamente, dedico un pequeño homenaje, aunque sea con restraso, a estos dos gigantes de la literatura, relativamente poco conocidos en nuestro país, porque ya se sabe, todo lo que se salga de la moda impuesta de la literatura anglosajona, especialmente en la ciencia-ficción, tiene pocas opciones de ser conocido.

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Los hermanos Strugatski en el Moscú de 1980 (Fuente: Wikipedia)

Arkadi nació el 28 de agosto de 1925, Borís el 14 de abril de 1933. Originarios de Georgia, su familia se trasladó pronto a Leningrado, de donde huyeron durante el bloqueo a la ciudad, en el que murió su padre. Arkadi estudió inglés y japonés, fue intérprete para el ejército y más tarde trabajó de traductor literario de estas lenguas al ruso (destacan sus traducciones de Akutagawa, Kobo Abe, Natsume Soseki o Noma Hiroshi) . Borís se hizo astrónomo y trabajó en el observatorio de Púlkovo.

Fue primero Arkadi quien se interesó por la ciencia ficción y empezó a escribir ya incluso antes de la Segunda Guerra Mundial. Su primera obra conocida, “Cómo murió Kang” (Как погиб Канг) fue escrita en 1946, aunque la primera publicación de este relato data del 2001. Borís empezó a escribir a comienzo de los cincuenta. Su primera obra conjunta apareció en enero de 1958, en la revista Téjnika-Molodiozhi (Técnica para la Juventud, Техника-Молодежи) – una destacada revista de ciencia popular y literatura que sigue editándose hoy en día en Rusia-, se trata de la novela “Del exterior” (Извне), divida en tres relatos y que plantea alguno de los temas recurrentes de los dos autores, como el contacto con otros seres inteligentes, aunque en este caso, de manera diferente, más optimista que como se presenta en el resto de sus obras.

Su primer libro conjunto se publicó en 1959, se trata de la novela “El país de las nubes púrpuras” (Страна багровых туч), que abre además el ciclo del Mundo del Mediodía, el universo en el que tienen lugar muchas de las obras de los Strugatski, caracterizado por una sociedad humana, avanzada, comunista, cuyo principal esfuerzo es el conocimiento del universo y la búsqueda de otras civilizaciones.

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Portada de la segunda edición de “El país de las nubes púrpuras” (1960, Detgiz). Fuente: Wikipedia.

Al ciclo pertenecen también las novelas “Mediodía, siglo XXII” (Полдень, XXII век, 1962), “Intento de huída” (Попытка к бегству, 1962), “Arco Iris lejano” (Далекая Радуга, 1963), “Qué difícil es ser dios” (Трудно быть богом, 1964), “Intranquilidad” (Беспокойство, 1965 -de la que hay una versión posterior con sensibles cambios, llamada “El caracol en la pendiente”, Улитка в склоне), “La isla habitada” (Обытаемый остров, 1969), “El chico” (Малыш, 1971), “El chaval del averno” (Парень из преисподней, 1974), “Escarabajo en el hormiguero” (Жук в муревейнике, 1979-80), “Las ondas extinguen el viento” (Волны гасят ветер, 1985-86).

Ilustración para "El chico", Valeri Groshko. 1980, editorial Molodaya Gvardia. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Ilustración para “El chico”, Valeri Groshko. 1980, editorial Molodaya Gvardia. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Portada de "El chico", por Igor Tiulpánov. Para la edición de la editorial Avrora, 1971. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Portada de “El chico”, por Igor Tiulpánov. Para la edición de la editorial Avrora, 1971. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

En “Arco Iris lejano” (hay algunas versiones en español con el título “Cataclismo en Iris”) se describe un planeta a punto de ser destruido a causa de una catástrofe desencadenada por  experimentos científicos.  Fue escrita bajo la impresión que le causó a los autores la película “La hora final” (On the beach, 1959), de Stanley Kramer, que describe un holocausto nuclear.

Portada de "Arco Iris lejano" de Igor Ogurtsov. Editorial Molodaya Gvardia, 1964. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Portada de “Arco Iris lejano” de Igor Ogurtsov. Editorial Molodaya Gvardia, 1964. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

“Qué difícil es ser dios” es uno de los clásicos de los Strugatski: un terrestre se hace pasar por el noble Rumata, en el Reino de Arkanar (del planeta no se da mucha información), para observar la evolución de su sociedad, hundida en el caos y la barbarie. El protagonista se verá obligado a tomar partido y a influir en los acontecimientos, y en la novela se reflexiona sobre las consecuencias que eso puede tener sobre la sociedad en cuestión. Existe una versión cinematográfica, una coproducción soviético-alemana de 1989, titulada “El poder de un dios”, y dirigida por Peter Fleischmann. En la actualidad está en fase de postproducción otra versión, está vez rusa, y dirigida por Aleksei Guerman, “Historia de la masacre de Arkanar”.

Portada de la versión moldava de la novela "Qué difícil es ser dios". Ilustraciones de Vladímir Dovgan. Editorial Literatura Artistike, 1979. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Portada de la versión moldava de la novela “Qué difícil es ser dios”. Ilustraciones de Vladímir Dovgan. Editorial Literatura Artistike, 1979. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

“Intranquilidad” es una oscura novela, pesimista y filosófica, que se desarrolla en el planeta Pandora (y ese no es el único parecido con la película  “Avatar” de James Cameron, baste decir que la descripción de Pandora  Cameron la ha ¿tomado? directamente del libro, por cierto la protagonista femenina es… Nava…, por supuesto, ni que decir tiene que la historia descrita en “Intranquilidad” no tiene nada que ver con la de la película de Avatar). La trama se centra en Mijail Sídorov, conocido como Athos, que después de un accidente se pierde en los bosques de Pandora y vive con los aborígenes mientras intenta regresar a su base, y observa e intenta comprender los acontecimientos inexplicables y confusos que tienen lugar en el planeta.

Otro de los grandes clásicos del ciclo es “La isla habitada”, donde el protagonista, Maksim Kammerer, sufre un accidente con su nave espacial y acaba en el planeta Saraksh, en el que ha tenido lugar una guerra nuclear, a causa de la cual hay zonas fuertemente contaminadas por la radiación y gran parte de la población está formada por mutantes. Las sociedades de Saraksh viven al borde de la guerra y el caos y tienen rasgos evidentemente fascistas; en el país en el que cae Maksim el gobierno mantiene controlada a la población con ayuda de hipnosis colectiva. Maksim intentará primero darse a conocer como visitante de otro planeta, cuando se da cuenta de que a nadie le interesa y solo quieren usarlo, se esforzará en adaptarse y vivir como uno más entre la gente, pero al final acabará enfrentándose al poder y a las mentiras con las que este se sustenta.   Existe una versión cinematográfica de la novela, una interesante película rusa de ciencia ficción, en dos partes, “La isla habitada” (2009), dirigida por Fiodr Bondarchuk. También hay un comic y varios juegos de ordenador.  Además del Mundo del Mediodía, la novela es también parte de la trilogía de Maksim Kammerer, junto a “El chico” y “Escarabajo en el hormiguero”.

Ilustración para "Caracol en la pendiente" de Sever Gansovski (1969)

Ilustración para “Caracol en la pendiente” de Sever Gansovski (1969)

Portada de la edición en ucraniano de "La isla habitada", de Konstantín Sulima. Editorial Veselka, 1991. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Portada de la edición en ucraniano de “La isla habitada”, de Konstantín Sulima. Editorial Veselka, 1991. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ilp.htm

Más allá del ciclo del Mundo del Mediodía, los hermanos Strugatski escribieron otras novelas, digamos, independientes, que también han tenido gran importancia en la ciencia-ficción, no ya soviética, sino mundial, y son verdaderos clásicos y novelas de culto.  Una de las más conocidas es “Picnic al borde del camino” (Пикник на обочине, 1972), o también conocida comúnmente como “Stalker”, es la obra  en la que se basó Andrei Tarkovski para su no menos extraordinaria película del mismo título. Unos seres extraterrestres visitan la Tierra brevemente, después desaparecen, no les interesamos, no han intentado el contacto, dejan solo unos objetos extraños e incomprensibles (quizás simplemente como la basura que dejan unos turistas que van de picnic), y en las zonas de su aterrizaje parece que las leyes físicas funcionan de otra manera que la habitual. El libro cuenta la historia de uno de los “stalker”, gente que vive alrededor de las zonas visitadas por los extraterrestres, y que han sido cerradas por la ONU y donde la entrada está prohibida. Los “stalker” arriesgan el pellejo entrando ilegalmente a cambio de dinero, guían a curiosos y consiguen restos dejados por los visitantes para luego venderlos en el mercado negro.

Ilustración de Valeri Goshko para la edición rusa de "Picnic al borde del camino", de la editorial Molodaya Gvardia, 1980. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_gs.htm#po

Ilustración de Valeri Goshko para la edición rusa de “Picnic al borde del camino”, de la editorial Molodaya Gvardia, 1980. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_gs.htm#po

"Biblioteca de Ciencia-ficción soviética". En la edición de "Picnic al borde del camino" de Molodaya Gvardia. Ilustrador: Valeri Gushko. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_gs.htm#po

“Biblioteca de Ciencia-ficción soviética”. En la edición de “Picnic al borde del camino” de Molodaya Gvardia. Ilustrador: Valeri Gushko. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_gs.htm#po

La delirante novela “El lunes empieza el sábado” (Понедельник начинается в субботу, 1965), no tiene nada que ver con el resto de la obra de los hermanos Strugatski, más que ciencia-ficción se adentra en el mundo de la fantasía (aunque sí hay rasgos de ciencia-ficción),  es un libro satírico, absurdo, repleto de ingenio y de humor. Una joya de la literatura soviética, que ha habido que esperar décadas para que sea publicada en español (gracias a la editorial Nevsky Prospects).  La historia cuenta las aventuras de  Sasha Priválov, un programador que es contratado por el Departamento de Magia y Adivinación de la Academia de Ciencias de la URSS y vive todo tipo de situaciones curiosas y absurdas. Hay un telefilm musical soviético de 1982 basado en esta novela, “Magos” (Чародеи), dirigido por Konstantín Bromberg.

“Hotel en el Alpinista Muerto” (Отель у “Погибшего Альпиниста”, 1970), una novela de detectives y ciencia-ficción, “Mil millones de años antes del fin del mundo” (За миллиард лет до конца света,1976), “La segunda invasión marciana” (Второе нашествие марсиaн, 1968) o “Camino a Amaltea” (Путь на Амальтею, 1959), son otras de sus obras clásicas.  Varias de ellas (y otras no mencionadas) han sido llevadas al cine.

Ilustración de Dimitar Bakalov para la edición búlgara de "El lunes comienza el sábado" (1979, Narodna Mladezh). Fuente: http://rusf.ru/abs/s_bd.htm#ps

Ilustración de Dimitar Bakalov para la edición búlgara de “El lunes comienza el sábado” (1979, Narodna Mladezh). Fuente: http://rusf.ru/abs/s_bd.htm#ps

Ilustración de Ádám Würtz para la edición húngara de "El lunes comienza el sábado". Editorial Kossuth, 1971.

Ilustración de Ádám Würtz para la edición húngara de “El lunes comienza el sábado”. Editorial Kossuth, 1971.

Portada de la última edición húngara de "El lunes comienza el sábado". De Péter Sallai. Editorial Metropolis, 2012. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ap.htm#ps

Portada de la última edición húngara de “El lunes comienza el sábado”. De Péter Sallai. Editorial Metropolis, 2012. Fuente: http://rusf.ru/abs/s_ap.htm#ps

Ilustración de Yevgueni Migúnov para la primera edición soviética de "El lune empieza el sábado" (1965, editorial Dietskaia Literatura). Fuente: http://rusf.ru/abs/s_mi.htm#ps

Ilustración de Yevgueni Migúnov para la primera edición soviética de “El lunes empieza el sábado” (1965, editorial Dietskaia Literatura). Fuente: http://rusf.ru/abs/s_mi.htm#ps

Portada de la edición española del mismo libro. Editorial Nevsky Prospects.

Portada de la edición española del mismo libro. Autora: Eva Ramón. Editorial Nevsky Prospects.

A pesar de que en España no son muy conocidos, los hermanos Strugatski son dos de los autores más brillantes de la ciencia-ficción mundial. Y sin embargo muchas de sus obras están traducidas y podemos disfrutar de la originalidad de estos autores, aunque faltan algunas novelas importantes, como la “La isla habitada”, “Intranquilidad” u otras.

Dejo un enlace donde pueden bajarse algunas de sus obras en español:  http://www.mediafire.com/?3te4s93769o5dmf

Bielorrusia y el poder soviético (1917-1939) – 2ª parte

II.LA LIBERACIÓN, VERANO DE 1920.

Fronteras en diciembre de 1919. Nota: la línea negra hace referencia a las fronteras definitivas de entreguerras. Fuente: Wikipedia.

Józef Piłsudski (1867-1935), jefe de estado polaco, pasa revista a sus soldados en el Minsk ocupado. Fuente: Wikipedia.

Tras el triunfo del Ejército Rojo en el frente Este y el Sur ante las tropas blancas e internacionales, el gobierno soviético pudo respirar. Las ofensivas del Ejército Rojo se centraron en la defensa contra Polonia y en marzo de 1920 se liberaron numerosos territorios, aunque finalmente los polacos consiguieron detener la ofensiva.

Las autoridades soviéticas prepararon un nuevo golpe en la dirección Minsk-Bialistok- Varsovia. La ofensiva comenzó el 14 de mayo, pero volvió a fracasar  en sus objetivos, aunque aseguró algunos territorios en torno a Lepel. El fracaso llevó a las autoridades soviéticas a aumentar sus esfuerzos en el frente bielorruso. Además, el 12 de junio de 1920 se firmó la paz con la Lituania burguesa (en Kaunas, ya que Vilno, considerada capital por los lituanos había sido ocupada por los polacos), lo que permitió concentrar todavía más los esfuerzos en Polonia. El acuerdo de paz incluía la entrega a Lituania de Vilno y de otros territorios que los bielorrusos consideraban suyos, y que todavía estaba en manos polacas. La nueva ofensiva, con casi 170 mil hombres, iniciada en julio de 1920, fue un éxito y se recuperaron numerosos territorios. Minsk fue liberado el 11 de julio, el 14 Vilno, el 19 Grodno. En agosto de 1920 todo el territ,orio bielorruso estaba en manos soviéticas y la guerra se trasladó entonces al territorio polaco, lo que dio una nueva dimensión a los acontecimientos, ya que la guerra defensiva pasa a ser una ofensiva para extender la revolución internacional. Tujachevski, uno de los estrategas bolcheviques más destacados, habló incluso de no parar hasta Berlín. Sin embargo los obreros polacos no se rebelaron contra su gobierno, sino que lo apoyan en la defensa. Además Polonia recibió importante ayuda de los países occidentales, especialmente de Francia, que trabajaban para arrasar el país soviético y no podían permitir que la influencia comunista se extendiera.

Fronteras en junio de 1920. Fuente: wikipedia.

Fronteras en agosto de 1920. Puede verse el gran avance soviético, el Ejército Rojo casi llega a Varsovia. Fuente: Wikipedia.

Mientras tanto, en las zonas liberadas de Bielorrusia se creó un gobierno provisional revolucionario, en el que destacaban bolcheviques como A. Cherviakov, V. Knorin, I. Adamovich, I. Klishevski, V. Ignatovski o A. Vainshtein. El 31 de julio de 1920 se proclamó la RSS de Bielorrusia, independiente y sobre bases socialistas.  Hasta la convocatoria de un Congreso Panbielorruso de Soviet, el poder lo ejerció el Comité Militar Revolucionario. El proceso fue apoyado por el Partido Comunista de Litbel, el CC de los sindicatos de Minsk y de la gubernia de Minsk y el CC del partido Bund.

La guerra continuó, aunque las partes están cada vez más agotadas. La ofensiva soviética llegó a las puertas de Varsovia, pero allí, el ejército de Tujachevski fue derrotado y tuvo que retroceder. El 12 de octubre se firmó un acuerdo preliminar de paz (en Riga, entre representantes de la Rusia Soviética, la RSS de Ucrania y Polonia, los intereses bielorrusos los representaba la parte rusa), pero las tropas polacas continuaron su avance.   De nuevo se reiniciaron las negociaciones de paz. El jefe del estado polaco, Józef Pilsudski siguió con sus intentos de ocupar Bielorrusia y el ejército de Bulak-Bulajovich inició una ofensiva en Mozyr, sin embargo fracasó y los bolcheviques detuvieron el avance.

Mijail Tujachevski (1893-1937), líder militar soviético. Fuente: wikipedia.

Soldados polacos muestran banderas y estandartes bolcheviques capturados tras la batalla de Varsovia. 1920. Fuente: wikipedia.

El 13-17 de diciembre de 1920 pudo celebrarse por fin, en Minsk, el Congreso Panbielorruso de Soviet, que fue dominado por los comunistas (155 delegados de un total de 218).

Ante la inminente firma de la paz y la retirada polaca de la guerra, la Rada Bielorrusa, sita en Varsovia creó una unidad para luchar contra el ejército Rojo en la zona de Slutsk, que abandonaron los polacos e iba a caer en manos soviéticas. Se creó una Rada o Consejo de Slutsk para oponerse a la entrada de tropas soviéticas y organizar alguna forma de resistencia. Sin embargo no pudieron hacer nada para detener al Ejército Rojo y se retiran hacia Occidente, entregándose a los polacos.

Finalmente el 18 de marzo de 1921 se firmó el acuerdo de paz definitivo entre las autoridades soviéticas y Polonia. Es la denominada paz de Riga.  La parte occidental de Bielorrusia (Brest y Grodno, así como la región occidental de Minsk y Vítebsk) quedó en manos de Polonia. Se trataba de un territorio de 112 mil km2 con 4 millones de habitantes, la mayoría de ellos bielorrusos, aunque había importantes minorías lituanas, polacas y judías en él. Supuso la partición de Bielorrusia. Presionados por la desastrosa situación del país en ruinas, las autoridades soviéticas decidieron aceptar un acuerdo injusto, parece ser que solo Bujarin votó en contra, cuando se discutió la paz en los órganos de dirección soviéticos. La Bielorrusia Soviética quedó reducida a un territorio de menos de 60 mil km2 con 1,6 millones de habitantes (las antiguas provincias de la gubernia de Minsk – Minsk, Borísov, Bobruisk, Igumen, Mozyr, Slutsk). Además las antiguas gubernias de Vítebsk y Gomel entraban en la composición de la RSFSR.

Caricatura soviética que ridiculiza el apoyo de las potencias occidentales a Polonia. El cerdo es Polonia, que está en brazos de Francia. En el documento que sostiene en las manos se hace referencia a las fronteras polacas de 1772, que deseaban recuperar los chovinistas polacos. Fuente: wikipedia.

Firma del acuerdo de Riga, 1921. Fuente: wikipedia.

Sin embargo el acuerdo sirvió para debilitar aún más al movimiento blanco antibolchevique, ya que el general blanco Wrangel perdió el apoyo de los polacos.

Para los políticos nacionalistas bielorrusos y ucranianos el pacto fue duro golpe, la estrategia de colaboración con Polonia o Lituania había fracasado, solos no tenían fuerzas para imponerse a los bolcheviques. Las fuerzas políticas bielorrusas quedaron dividas en cuatro grupos. Por un lado la Bielorrusia Soviética, con capital en Minsk. En Polonia la República Popular Bielorrusa, dirigida por Lutskiévich. En Kaunas-Kovno (Lituania) el gobierno de Lastovski. Y además un “gobierno libre” sostenido por el ejército Bulak-Balajovich en torno a la Rada de Slutsk (en territorio soviético, pero duró poco).

Caricatura independentista bielorrusa sobre la Paz de Riga, 1921. Fuente: wikipedia.

Polonia tras la Paz de Riga. Fuente: wikipedia.

Mientras Polonia y la Rusia Bolchevique discutían de un acuerdo de paz, y lo acababan firmando, el conflicto entre Polonia y Lituania fue cobrando cada vez más importancia. El 9 de octubre de 1920 unidades polacas, dirigidas por Ljucian Źeligowski ocuparon Vilno despueś de violar el alto el fuego (en teoría iban por su cuenta, pero en realidad contaban con el consentimiento secreto del gobierno de Pilsudski). El 12 de octubre, en torno a estos territorios ocupados por Polonia se formó la Lituania Media, un estado títere en manos polacas, donde hubo también lugar para los representantes bielorrusos pro-polacos, como Antón Lutskiévich. En enero de 1922 se celebraron elecciones, aunque parte de la población  las boicoteó (sobre todo lituanos y judíos). El parlamento (o Sejm) así creado anunció su deseo de integrarse en Polonia como una provincia autónoma. Las protestas de Lituania y Rusia, e incluso de la Liga de Naciones no cambió el transcurso de los acontecimientos. Después de la anexión los políticos bielorrusos ya no fueron más necesarios al gobierno polaco para mantener la pantomina y fueron apartados de los puestos de dirección.

Bandera del estado títere de Lituania Central, bajo influencia polaca (1920-22). Fuente: wikipedia.

Mapa de la República de Lituania Central, con capital en Vilno (ciudad reclamado por Bielorrusia y por Lituania). Fuente: wikipedia

Żeligowski y sus soldados en Vilno, 1920. Fuente: Wikipedia

Celebración en Vilno por la incorporación a Polonia, en 1922. Fuente: wikipedia.

En cuanto al gobierno de Bulak-Balajovich, que hizo funcionar una República Libre Bielorrusa en torno a Slutsk y que se había formado por una unidad militar bielorrusa que había luchado contra los bolcheviques junto a los polacos, en realidad se trataba de una unidad de guardias blancos, vinculada a Víktor Savinkov y cuyo objetivo no era tanto la independencia de Bielorrusia sino el derrocamiento del poder soviético. Tras la paz de Riga las fuerzas blancas y antibolcheviques no podían seguir teniendo su centro en Polonia.  La idea de Savinkov, Peremykin, Balajovich y otros era ocupar unos territorios que Polonia debía abandonar en favor de Rusia, e iniciar desde allí una campaña para acabar con el bolchevismo y llegar al mismo Moscú. Contaban con conseguir el apoyo de la población local campesina. Pero su intento se caracterizó por la desmoralización de los soldados, los pogromos, violaciones, robos y asesinatos, y la mayoría de la población de la zona respiró aliviada cuando las tropas del Ejército Rojo derrotaron definitivamente al ejército de Balajovich y Savinkov.

Respecto al gobierno de Lastovski, este se verá sin ningún apoyo y acabará disolviéndoses. Lastovski dejará la política y en 1927 se instalará en la URSS.

 El gobierno de la República Popular Bielorrusa (el RPB), será cada vez más débil, aunque seguirá existiendo. En 1923 el gobierno soviético anunció una amnistía política para los independentistas bielorrusos. Por eso muchos líderes decidieron regresar a la Bielorrusia soviética, como por ejemplo Lastovski, Tsvikevich o Lesik. Una minoría permaneció en las zonas occidentales de Bielorrusia (ocupada por los polacos y bajo una fuerte represión), como Lutskiévich, aunque eran partidarios de la unión de esas tierras a la Bielorrusia soviética. Para entonces la lucha contra el yugo polaco en Bielorrusia Occidental es dirigida por el movimiento comunista. Solo un grupo muy pequeño, dirigido por Krechevski, siguió luchando por la independencia total de Bielorrusia.

En cualquier caso el gobierno de la RPB, dominado por el grupo de Krechevski, siguió existiendo, de hecho incluso existe hoy en día y es el gobierno en el exilio más antiguo, en la actualidad tiene su sede en Nueva York. Su presidente fue entre 1919 y 1928 Piotr Krechevski (que falleció en Praga en 1928). En la actualidad la presidente de la RPB es Ivonka Survilla (residente en Canadá – por cierto, durante unas temporadas vivió en España, entre 1959 y 1965, trabajó en una emisora de radio de propaganda antisoviética en lengua bielorrusa). Como curiosidad, la RPB (ahora llamada República Democrática Bielorrusa) no reconoce a la Bielorrusia independiente (ni siquiera la gobernada por los nacionalistas tras la caída de la URSS). Por otro lado su influencia en Bielorrusia es nula.

Los territorios bielorrusos ocupados por Polonia, la Bielorrusia Occidental, no recibiero ningún tipo de autonomía, más bien el peso de la represión y la polonización forzosa. Solo en 1939 se conseguiría unificar Bielorrusia, cuando las tropas soviéticas liberaran el territorio del yugo polaco y lo unieran con la Bielorrusia socialista, sin embargo hay que esperar al final de la Segunda Guerra Mundial para la unificación definitiva de las tierras bielorrusas (aunque algunos territorios que los nacionalistas consideran bielorrusos siguieron sin pertenecer a Bielorrusia, como por ejemplo Vilno-Vilnius, actual capital de Lituania). De la situación en Bielorrusia Occidental, bajo el yugo polaco, se habló ya en su día, me remito al artículo de entonces, aquí.

Minorías étnicas en Polonia según el censo polaco de 1931. Puede verse que en las zonas orientales la población mayoritaria es bielorrusia y ucraniana, aún depués de varios años de políticas destinadas a polonizar las minorías. Ojo con el mapa, en él se refleja la etnia mayoritaria en la región, pero hay casos en los que la etnia mayoritaria era minoría (esto sucedía por ejemplo en algunas zonas orientales donde la población de otras minorías superaba en conjunto a los polacos, pero aparecen reflejados en el mapa como zonas polacas, ya que la etnia más numerosa era la polaca). Fuente: Wikipedia.

Representación de la Bielorrusia Occidental sobre un mapa actual de Belarús. Fuente: Wikipedia.

(Fin de la segunda parte. En los sucesivo los artículos se referiran a la RSS de Bielorrusia, dentro de la URSS).

Fuentes:

Chigrínov, P: История Беларуси (Historia de Bielorrusia). Editorial Polymia, Minsk, 2002. (Este libro puede ser consultado en internet en ruso, por ejemplo aquí, en la excelente biblioteca digital rusa Literatura Militar).

Semushin, D: Belorusszia rövid története (Breve historia de Bielorrusia). Editorial ELTE – Ruszisztikai központ, Budapest, 1996.

Distintos artículos de la wikipedia rusa, polaca y bielorrusa.

Bielorrusia y el poder soviético (1917-1939) – 1ª parte

(nota: este trabajo es sobre todo un resumen de las dos fuentes principales que se mencionan al final del texto, complementadas con material gráfico y distintas informaciones de otras fuentes, que se indican a su momento).

I. BELARÚS EN LOS PRIMEROS AÑOS DEL PODER SOVIÉTICO.

Minsk, Plaza de la Libertad, 1918. Fuente: Minsk, Viejo, Nuevo.

El 25 de octubre (7 de noviembre) de 1917 tuvo lugar la revolución de Octubre, en la que los bolcheviques tomaron el poder en nombre del Soviet y por ende de la clase obrera. Ese mismo día y los siguientes, el 25-27 de octubre (7-9 de noviembre), se celebró el II Congreso Panruso de Soviet, que saludó el triunfo de la Revolución, eligió el gobierno dirigido por los bolcheviques y proclamó, entre otros, los célebres decretos de la Tierra y la Paz. De entre los 649 delegados del congreso, 51 diputados lo eran en representación de los territorios de Bielorrusia y del Frente Occidental.

Gubernias de Rusia en 1917

Gubernias de la zona europea de Rusia en 1917. Fuente: wikipedia

Hay que tener en cuenta que Bielorrusia como tal, como unidad administrativa oficial, no existía ni había existido antes. En el Imperio Ruso el territorio estaba dividido en regiones llamadas “gubernias”, las habitadas por los bielorrusos eran especialmente cinco, la de Minsk,Vilno (Vilnius), Vítebsk, Grodno, y Moguiliov. Por supuesto las regiones no eran homogéneas étnicamente hablando. Por ejemplo en Vilno los bielorrusos eran más del 56% de la población, muy por encima de los lituanos, que eran la segunda nacionalidad más numerosa, pero  en algunas zonas los lituanos eran mayoría. En Vítebsk el 53% de la población era bielorrusa, pero había también importantes nucleos letones. En Grodno los bielorrusos eran el 44% (por encima de ucranianos  y otros). En Minsk el 76%, en Moguiliov el 84%. Esto naturalmente según el censo de 1896. Para 1917 las cosas podían haber cambiado algo.  Además en 1917 parte importante del territorio al oeste de Minsk estaba ocupado por las tropas alemanas. En Moguiliov se encontraba el estado mayor del Ejército Ruso, en 1917 allí recibió el zar Nicolás II la noticia de la Revolución de febrero. Además la zona no ocupada por los alemanes se había llenado de refugiados, especialmente Minsk.

Al igual que en otras partes del país habían empezado a formarse Soviet, consejos de obreros y soldados. Pero a diferencia de otros lugares, desde el principio los soviet bielorrusos fueron dominados por los bolcheviques, gracias especialmente a la labor de Mijail Frunze, destacado líder bolchevique. Su influencia se extendía no solo a los círculos obreros o militares, sino también a los campesinos, de hecho el comité de campesinos eligió como su cabeza visible al mismo Frunze. El Partido Bolchevique era la fuerza política más destacada en Bielorrusia antes de Octubre.  Existían otros grupos políticos aunque mucho menos importantes, por ejemplo la Hramada Socialista de Bielorrusia, de carácter nacionalista. A iniciativa de este grupo se creó la Rada (Consejo) Central de Organizaciones Bielorrusas, con apoyo de varios partidos de distintas ideologías, pero no de los bolcheviques; las intenciones de la Rada era la autonomía bielorrusa. Sin embargo su apoyo entre la población era más bien pequeño, ya que al ser una coalición variopinta no pudo ponerse de acuerdo en cuestiones tan fundamentales como la reforma agraria. Los conservadores de la Rada se oponían a ella, frente a los sectores de izquierda. De hecho justo antes de la Revolución de Octubre el sector más izquierdista de la Rada, dirigido por Aleksandr Cherviakov, fundó el Partido Obrero Socialdemócrata Bielorruso, que giró hacia el bolchevismo, apoyando la Revolución de Octubre y siendo el germen de lo que después sería la sección bielorrusa del Partido Comunista.

Mijail Frunze en 1922. Fuente: wikipedia

Aleksandr Cherviakov (1892-1937), destacado político bolchevique bielorruso. Fuente: wikipedia

Además, como el frente bielorruso era el principal, también era el lugar con mayor presencia de tropas, y por lo tanto allí tuvo mucha importancia el desarrollo de Soviet de Soldados, que rápidamente cayó bajo influencia bolchevique.

Nada más conocerse las noticias de la toma del poder en Petrogrado, el Consejo Ejecutivo del Soviet de Minsk se proclamó como el gobierno en la ciudad. Inmediatamente empiezó a emitir órdenes, como la liberación de los presos políticos, la creación de escuadras de defensa revolucionarias con estos presos y con obreros y soldados del Soviet. El Soviet de soldados puso a disposición del Soviet de Minsk 5 mil hombres armados, a los que se unieron unidades de obreros de ferrocarril, antiguos presos políticos, etc. Las unidades armadas del Soviet tomaron los puntos clave de la ciudad.

El 27 de octubre el Soviet creó el Consejo Militar Revolucionario, dirigido por Karl Lander (bolchevique).

Karl Ivánovich Lander (1883-1937), periodista e historiador letón. Destacado bolchevique. Fuente: wikipedia

Ese mismo día, bundistas (partido socialista judío), eseristas de derecha y mencheviques crearon en Minsk su órgano de apoyo al derrocado gobierno provisional, el llamado “Comité de Salvación de la Revolución”, dirigido por el menchevique T. Kolotujin.  El Comité, que disponía de una fuerza de 20 mil hombres armados,  soldados y oficiales, especialmente las unidades de la División Caucásica exigió al Soviet la entrega del poder. Se produjeron distintas negociaciones hasta que se consiguió llegar a un acuerdo, el Comité de Salvación rechazó enviar tropas contra Moscú y Petrogrado contra los bolcheviques y para  defender al gobierno provisional, pero el Soviet reconoció la autoridad del Comité.

Sin embargo, el poder de los bolcheviques en Moscú y Petrogrado pareció reforzarse, los bolcheviques iniciaron una fuerte campaña de propaganda y la fracción bolchevique del Soviet de Soldados se presentó en Minsk para apoyar al Soviet. de la ciudad Al mismo tiempo el 30 de octubre, una Asamblea de sindicatos, comites de fábrica y de trabajadores del ferrocarril mostró su apoyo al Soviet de Minsk. La situación política de la ciudad cambió radicalmente en favor del Soviet.

Orden Nº 1 del Soviet de Minsk tras conocerse la toma del poder en Petrogrado por los bolcheviques. Por ella el Soviet de Minsk se reconoce como órgano de gobierno de la ciudad. Fuente: Gran Enciclopedia Soviética.

El dos de noviembre tuvo lugar la Conferencia Ampliada del Soviet de Minsk en la que participaron sindicatos, comités de fábricas, soldados y obreros, con un millar de representantes.  En las discusiones uno de los más destacados e influyente fue el bolchevique A. Miásnikov, líder de la organización noroccidental del partido bolchevique, y que había sido elegido por los soldados dirigente del Frente Occidental. Durante la conferencia se aprobó la creación de un gobierno revolucionario soviético y se aceptaron los puntos del Segundo Congreso de Soviet de Toda Rusia. Hasta la formación de órganos locales, el Comité Militar Revolucionario se transformó en el órgano director de las tierras no ocupadas de Bielorrusia.

Aleksandr Miásnikov (1886-1925), líder del partido bolchevique en Bielorrusia. Intelectual, autor de trabajos sobre el movimiento revolucionario y la teoría marxista-leninista. También escribió sobre literatura armenia. Fuente: wikipedia

A finales de octubre y principios de noviembre de 1917 el poder soviético se fue proclamando en varias ciudades bielorrusas. Los soviet que no estaban en manos bolcheviques se disolvieron y convocaron nuevas elecciones.  En noviembre de 1917 en Minsk, Vítebsk, Gomel, Orsha, Borísov, Réchitsa, Rogachevo, Osipovichi, Slutsk, Beshenkóvichi, Koidánovo y otras localidades, el poder estaba ya en manos de los bolcheviques. En las nuevas elecciones en los Soviet militares los bolcheviques y sus aliados consiguieron la mayoría de los puestos.

La victoria de las fuerzas soviéticas en Belarús fue rápida y con relativa facilidad. Los campesinos apoyaban a los bolcheviques por el decreto de la Tierra y los soldados por el decreto de la Paz. La mayoría de la población bielorrusa apoyaba la Revolución de Octubre.  Tuvieron lugar manifestaciones y actos en favor de la revolución, como por ejemplo el 25 de noviembre, cuando se celebró una multitudinaria manifestación en Minsk. Dado que  los grupos más liberales y moderados de la izquierda no quisieron participar, las consignas bolcheviques fueron las predominantes.

El 12-19 de noviembre tuvieron lugar las elecciones a la Asamblea Constituyente, aunque era una rémora del antiguo régimen. En las provincias bielorrusas los bolcheviques ganaron las elecciones. De los 56 diputados en representación de estas regiones, 30 eran bolcheviques, 22 eseristas, y 4 de otros partidos.

Resultados de los bolcheviques en las elecciones a la Asamblea Constituyente

Resultados de los bolcheviques en las elecciones a la Asamblea Constituyente. Puede verse que en la gubernia de Minsk, el centro de Bielorrusia, el porcentaje bolchevique supera el 60%. Los números aparte hacen referencia a las elecciones en los distritos militares. Fuente: Köztes-Európa

Entre el 19 y el 21 de noviembre se celebró en Minsk el Consejo de Obreros y Campesinos de los Territorios Occidentales, de los 560 delegados, 460 apoyaron a los bolcheviques.  Se creó el Comité Ejecutivo de Soviet Obreros Soldados y Campesinos de los Territorios Occidentales, dirigido por el bolchevique N. Rogozinski. En la práctica era el nuevo gobierno soviético de Bielorrusia. Las autoridades locales de Minsk, Moguiliov, Vítebsk y otras zonas lo reconocieron inmediatamente como gobierno legítimo. Es llamado “Oblikomzap” por sus siglas en ruso.  El 26 de noviembre se creó el Consejo de Comisarios del Pueblo (el gobierno), cuya cabeza visible era K. Lander.

Frente a este poder soviético surgieron movimientos nacionalistas que reconocían el poder Soviético en Rusia, pero no en Bielorrusia y rechazan el gobierno del Soviet local.  Destaca especialmente la Rada, que seguía funcionando, y que el 15 de diciembre de 1917 convocó en Minsk un Congreso Panbielorruso. En él también participaron los bolcheviques. Durante el congreso se formaron dos grupos principales y antagónicos, por un lado los partidarios de fundar el Gran Consejo Bielorruso (VBR por sus siglas en ruso), como paso previo a la proclamación de la independencia total; y por otro lado, los partidarios de un Comité Regional Bielorruso, autónomo, pero dentro de la Rusia bolchevique. En cualquier caso el consejo rechazó al gobierno soviético local. Hay que tener en cuenta que la Rada en realidad no era un órgano elegido por  la mayoría del pueblo bielorruso, mientras que el Soviet sí lo era. Como respuesta el Comité Militar Revolucionario de Minsk , a las órdenes del Soviet, disolvió el Congreso. La Rada comenzó la lucha armada contra el Soviet.

La cosa se complicó aún más con la intervención del corpus militar polaco del general I. Dowbór-Muśnicki, que se había formado ya en tiempos del Gobierno Provisional por polacos que servían en el ejército ruso. Este ejército no cayó bajo influencia bolchevique, de hecho rechazó su autoridad. El 12 de enero de 1918 el corpus inició sus hostilidades y declaró la guerra a toda la Rusia Soviética, ocupando varias ciudades bielorrusas, como Rogachov, Zhlobin y Bobruisk.

La Rada nacionalista Bielorrusa apoyó entusiasmada al corpus, intentando usar su poder militar para crear un estado independiente, a pesar de que en realidad, parece ser que tras el movimiento del general se encontraban también los generales rusos contrarrevolucionarios (aunque no todos los historiadores están de acuerdo, algunos piensan que fue un movimiento nacionalista polaco). Parece claro que los terratenientes polacos colaboraron intensamente con el movimiento, y también que los campesinos bielorrusos reaccionaron instintivamente contra él.  El 31 de enero el corpus polaco fué derrotado por las tropas rojas del Soviet, que liberaron las ciudades bielorrusas en manos polacas.

Este es el comienzo de la Guerra Civil y la Intervención Extranjera,  que en Bielorrusia no alcanzó los niveles de brutalidad de otras partes, y que estaría más bien condicionada por la lucha contra el invasor, ya fueran alemanes o polacos.  Los elementos anticomunistas: la burguesía urbana, capitalistas y los oficiales, terratenientes, nacionalistas, etc, se agruparon alrededor de la Gran Rada Bielorrusa y de la Rada Militar Central Bielorrusia. Sin embargo la mayoría de la población era fiel a los bolcheviques.

A la vez, el 26 de noviembre, las autoridades soviéticas iniciaron negociaciones de paz con los alemanes en Brest (Bielorrusia), pero fueron boicoteadas por los contrarios a la firma de la paz (trotskistas y otros). Como respuesta, el 18 de febrero se inició una campaña alemana contra la Rusia Soviética y el 21 de febrero los alemanes ocuparon nuevos territorios en Bielorrusia, Minsk, luego Orsha y Polotsk.  Solo en Bielorrusia central las tropas  dirigidas por R. Berzin consiguieron parar a los alemanes. En las regiones libres de Bielorrusia empezó a organizarse un Ejército Rojo Obrero-Campesino. En las zonas ocupadas se inició un movimiento partisano bolchevique. Para comienzos de marzo el frente quedó estabilizado en la linea Orsha-Moguiliov-Gomel.

El 3 de marzo se firmó finalmente un acuerdo de paz. El acuerdo era completamente injusto desde el punto de vista bielorruso (y también ruso). La mayor parte de la región con población bielorrusa quedaba en manos alemanas. En las zonas ocupadas se desató una represión brutal contra los obreros, miles de personas fueron llevadas a trabajos forzados a Alemania. Solo el 14 de noviembre de 1918, aprovechando la coyuntura internacional y los acontecimientos revolucionarios en Alemania, el gobierno soviético pudo anular la validez del tratado.

Llegada de la delegación soviética a Brest para discutir el tratado de paz con Alemania. Fuente: Wikipedia

Delegación soviética en Brest-Litovsk. En primer plano, desde la izquierda: Lev V.Kamenev, Adolff.A.Ioffe, Anastasia A.Bitzenko. Al fondo: V. V. Lipskiy, P. Stučka, Lev D.Trotsky, Lev M.Karajan. Fuente. Wikipedia.

Territorios perdidos por la Rusia Soviética a consecuencia del Tratado de Brest-Litovsk. Fuente: wikipedia.

Con los alemanes llegaron también los representantes de la Rada; la idea de Alemania era crear una serie de estados títeres bajo su influencia, aunque aparentemente fueran independientes. Ya en 1915 las autoridades militares alemanas habían permitido que en Grodno, a la sazón ocupada por los alemanes, un grupo de intelectuales nacionalistas creara la revista Homan (Lutskiévich, Lastovski y otros).  Ayudaron también a propagar la idea de una renovación de la Gran Lituania (bajo protectorado alemán y con un rey alemán), como un estado federal lituano-bielorruso.

En realidad, la Rada aprovechó el vacío de poder en Minsk justo después de la retirada de los soviéticos y antes de la llegada de los alemanes para proclamar una República Popular de Bielorrusia (9 de marzo de 1918). Más tarde, el 25 de marzo esta RPB proclamó su independencia de la Rusia Soviética.  Como presidente se eligió a Roman Skirmunt, un terrateniente local.  Sin embargo este gobierno dependía de los alemanes, de su apoyo y de su buena voluntad. De hecho los alemanes tenían los mismos planes con otros países y por ejemplo entregaron a Lituania territorios de Grodno y Vilno, donde la mayoría de la población era bielorrusa, lo cual creó fuertes tensiones dentro de la RPB y no ayudó para nada a que creciera la popularidad del RPB entre la población.

Gobierno de la República Popular de Bielorrusia. De izquierda a derecha: A.Burbis, I. Sereda, Ya. Voronka, V. Zajarka. De pie: A. Smolich, P. Krechevski, K. Yezovitov, A. Ovsyanik, L. Zayats. Minsk, 1918. Fuente: Minsk Viejo Nuevo.

Bandera de la República Popular de Bielorrusia. Fue también adoptada por Belarús después de la desintegración de la URSS, hasta 1995. Fuente: wikipedia.

Hay que tener en cuenta que en las elecciones a la Asamblea Constituyente solo el 0,3% de los votantes de las provincias bielorrusas votó por un partido independentista, lo que demuestra que la Rada, en realidad no representaba más que a una parte muy pequeña de la sociedad bielorrusa, a una capa intelectual nacionalista francamente minoritaria. Además en el I Congreso de Campesinos de Toda Bielorrusia, se rechazó absolutamente cualquier intento de separarse de la Rusia Soviética. Pero es que la Rada fue incapaz de afrontar el problema agrario, a los alemanes solo les interesaba el abastecimiento de alimentos hacia Alemania, así que restauraron la propiedad privada de la tierra y se la entregaron a los terratenientes que la habían poseído anteriormente. Además iniciaron una brutal política de represión contra los movimientos agrarios, que incluía la ejecución masiva de los participantes en revueltas o algaradas. Estas medidas aislaron aún más al gobierno nacionalista de la población, que seguía simpatizando con los bolcheviques.

El ala izquierda de la Rada estaba tan incómoda y enfrentada con el gobierno que algunos grupos decidieron abandonar  la Rada, algunos socialistas como F. Gryb o P. Badunov, y otros que habían trabajado antes en los Soviet, se pasaron al partido bolchevique, como el grupo de Zhilunóvich. La crísis en la Rada cobró aún más fuerza y  en verano de 1918 la Hramada (uno de los fundadores de la Rada) se vino abajo y se dividió en tres partidos, el Partido Socialista Revolucionario Bielorruso (la rama más populista de izquierdas), el Partido Socialdemócrata de Bielorrusia (la derecha) y el Partido Socialista Federalista de Bielorrusia (centro).  Esto se vio reflejado en el propio gobierno de la RPB, que fue incapaz de encontrar cierta estabilidad.

Tishka Gartny, pseudónimo de Dmitri Zhilunóvich (1887-1937), poeta y político bolchevique. Fue presidente de la breve República Socialista Soviética de Bielorrusia (a comienzos de 1919). Fuente: Wikipedia

Mientras tanto las regiones más orientales de población bielorrusa, de las gubernias de Moguiliov y Vítebsk, todavía no ocupadas por los alemanes,  decidieron integrarse en el República Socialista Federativa Soviética Rusa formándose así la así llamada Comuna Occidental, con capital en Smolensk. Al mismo tiempo se creó el Partido Comunista de Bielorrusia (hasta entonces en las tierras bielorrusas había actuado el partido bolchevique ruso).

En junio de 1918 la Cheká descubrió un inmensa conspiración de agentes blancos infiltrados en casi todos los órganos de las ciudades de la Comuna Occidental. El dirigente de la conspiración era el general Mijail Dorman. Su objetivo era unir la Comuna Occidental con la RPB y avanzar hacia Moscú con un ejército polaco-bielorruso.

La revolución en Alemania cambió el panorama en la región. Los alemanes se retiraron y los soviéticos consideraron inválido el ominoso tratado de Brest-Litovsk.  El entonces presidente de la RPB, Antón Lutskiévich intentó negociar con los soviéticos desde la posición de un gobierno independiente. Sin embargo los miembros de la Rada al completo huyeron siguiendo al ejército alemán. I. Voronka, que durante un tiempo había sido presidente de la RPB, se instaló en Grodno y se impuso como tarea la creación de unidades militares bielorrusas nacionalistas.  El grueso del gobierno se instaló en Vilno (Lituania) y lanzó un llamamiento al pueblo bielorruso para luchar contra los soviéticos. Otros líderes de la Rada intentaron buscar el apoyo de la Entente, sin mucho éxito, ya que la Entente estaba absorvida por el trabajo en la lucha contra los bolcheviques y parecían puntos más seguros  Lituania y Polonia, que eran a fin de cuentas los que parecía que podían parar a los soviéticos. Cuando el ejército polaco, con apoyo de la Entente, sustituyó a los alemanes en Grodno, desarmaron las unidades bielorrusas a pesar de las protestas de los políticos nacionalistas bielorrusos de distintas tendencias, por ejemplo del mismo I. Voronka.

Mientras tanto, en la zona soviética los comunistas bielorrusos propusieron la creación de una República Socialista Soviética Bielorrusa, y aunque en un principio los líderes de la Comuna Occidental no estaban muy de acuerdo, Lenin simpatizó con el proyecto.

En diciembre de 1918 se reunió el  Primer Congreso del PC Bielorruso y ese mismo día se proclamó el gobierno de la RSS de Bielorrusia, dirigido por Zhilunóvich, que anteriormente había pertenecido a la rama de izquierda de la Hramada y se había pasado a los bolcheviques. El 8 de enero de 1919 la capital de la RSS de Bielorrusia se trasladó desde Smolensk a Minsk. El 19 de enero de 1919 se proclamó oficialmente la creación de la RSS de Bielorrusia. Gran parte del trabajo de organización se llevó a cabo en el Comisariado del Pueblo de Nacionalidades de la RSFSR, donde había una sección nacional bielorrusa. La Rusia Soviética reconoció inmediatamente la RSS de Bielorrusia como un estado independiente. En febrero tuvo lugar el I Congreso Panbielorruso de Consejos Obreros, Campesinos y Soldados. Se aprobó la constitucion de la república, siguiendo el modelo de la Repúblicas Socialista Federativa Soviética Rusa (RSFSR), se proclamó la dictadura del proletariado y se establecieron las teareas para el paso del capitalismo al socialismo, además de  leyes por la igualdad de los ciudadanos sin distinción de nacionalidad y raza, libertad de palabra, educación gratuita, etc, (con la excepción de las clases poseedoras). Se estableció que el el órgano supremo de poder en la república era el Congreso de Soviet, y en los periodos entre congresos un Comité Ejecutivo Central elegido por el Congreso de Soviet ejercería el poder. Siguiendo las recomendaciones del CC del PCR (bolchevique), se analizó la cuestión de una posible creación de la República Socialista Soviética Lituano-Bielorrusa. En la sesión en la que se discutió este tema participaron tanto Yakov Sverdlov, presidente del Comité Ejecutivo Central del PCR(bolchevique) y el presidente del gobierno soviético de Lituania, Vincas Mickevičius-Kapsukas, así como otros representantes del pueblo lituano y bielorruso, la idea fue aceptada  unanimemente tanto por el Congreso de Soviet de Lituania como por el de Bielorrusia, creándose esta república independiente, llamada “Litbel”, con centro en Vilno y dirigido por el líder comunista lituano, Vincas Mickevičius-Kapsukas. La razón principal en favor de esta agrupación era la necesidad de unificar fuerzas para enfrentarse a la reacción y la intervención extranjera, también para evitar las posibles tendencias nacional-chovinistas de los sectores reaccionarios (según lo expresó el propio Sverdlov). Aunque algunos comunistas, como Zhilunóvich eran partidarios de mayor autonomía y no estaban de acuerdo con la concepción del Litbel. En cualquier caso los Comités Ejecutivos Centrales de ambos países se unieron en uno y se creó la RSS lituano-bielorrusa. A la cabeza del nuevo CEC fue elegido Kazimierz Cichowski, revolucionario polaco. Las personalidades más relevantes del Consejo de Comisarios del Pueblo (el gobierno en funciones) eran además de Mickevičius-Kapsukas, Zigmas Aleksa-Angaretis, I. S. Unshlijt, M. Yu. Kalmanóvich, Yu. Leschinski y otros. En el Comité Ejecutivo Central, dirigido por Cichowski, se encontraban R. A. Piller, Ya. G. Dolietski, S. V. Ivánov, Pranas Svotialis, I. S. Unshlijt y otros. En el Presidium, además de su presidente, Mickevičius-Kapsukas, estaban Knorin, Aleksa-Angaretis, Bogutski, Dolietski, Ivánov, Kalmanóvich, Miásnikov, Unshlijt, Cichowski, Yarkin y otros.

Bandera de la RSS de Bielorrusia (1919). Fuente: wikipedia.

Mapa de Litbel (1919). La línea azul indica las fronteras pretendidas para la república soviética. Fuente: wikipedia.

Vincas Mickevičius-Kapsukas (1880-1935), destacado revolucionario e intelectual bolchevique, crítico literario marxista. Uno de los fundadores del Partido Comunista de Lituania. Presidente de la República Soviética de Lituania en 1918-19 y de la República Socialistas Soviética Lituano-Bielorrusa – Litbel (1919). Fuente: wikipedia

Víktor Ivánovic Yarkin (1889-1937), revolucionario anarco-comunista, posteriormente se hizo bolchevique. Entre otras cosas fue el presidente del Soviet de Minsk. Fuente: wikipedia.

Iosif Unshlijt (1879-1938), revolucionario judío de Polonia. Miembro del Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia y Lituania y más tarde, desde 1906, de la fracción bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Uno de los fundadores de la Cheká. Fuente: wikipedia.

La idea de un estado conjunto con Lituania estaba también presente entre los círculos nacionalistas bielorrusos. Por ejemplo I. Voronka negoció con las autoridades lituanas (burguesas) la posibilidad de un estado bielorruso-lituano y llegará incluso a entrar en el gobierno de Lituania (no en el gobierno soviético lituano, sino en la Lituania burguesa), como ministro para asuntos de Bielorrusia. A su vez, en diciembre de 1918 también las fuerzas  democrático-nacionalistas de bielorrusia, reunidas en Grodno, aprobaron la unión de Bielorrusia a Lituania.

Para febrero de 1919 casi todo el territorio bielorruso había sido liberado por las tropas soviéticas, a excepción de la provincia de Grodno. Sin embargo gracias al apoyo de las potencias occidentales, ahora fueron las divisiones polacas las que iniciaron de nuevo sus campañas por Bielorrusia. A finales de febrero de 1919 más de 10 divisiones polacas (un ejército de más de medio millón de hombres) atacaron diversas zonas de Litbel, especialmente en dos direcciones: Baranovichi-Vilno-Minsk y Kobrin-Pinsk. A mediados de marzo los polacos habían ocupado ya Brest, Volkovysk, Slonim, Skidel, Schuchin, Pinsk. El 21 de marzo ocuparon Vilno y el 28 de abril el gobierno de Litbel pasó a Minsk. El gobierno soviético intentó negociar con los polacos, pero estos no respondieron, ya que disponían del apoyo occidental. Ante eso, los soviéticos propusieron la creación de una Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, para poder defenderse del imperialismo.  Pero para entonces el gobierno de Litbel no tenía ya ninguna influencia, las zonas no ocupadas por los polacos (en junio  solo la cuarta parte del territrorio estaba libre) quedaron bajo control militar directo del Ejército Rojo y fueron dirigidas directamente por el gobierno ruso-soviético.

A la vez que la amenaza externa, también hubo ciertos movimientos antibolcheviques en el interior. En febrero-marzo de 1919 eseristas y anarquistas organizaron un levantamiento antisoviético en Gomel y otras comarcas, que recibió cierta ayuda de unidades militares. Solo el 29 de marzo los bolcheviques controlaron el movimiento.

En primavera de 1919, aprovechando la difícil situación en el frente Oriental para la Rusia Soviética, los polacos renovaron su ataque. Para el 17 de abril había ocupado Lida, Baranóvichi y otras ciudades. De nuevo las autoridades soviéticas intentaron negociar un acuerdo pacífico con las polacas, estas lo rechazaron. Los polacos querían recuperar las fronteras histórica de la Rceczpospolita de 1772 y tenían el apoyo occidental.  A mediados de junio el Ejército Rojo en Belarús tenía solo 36 mil hombres, frente a 96 mil polacos. Ante la situación las autoridades comunistas procedieron a movilizar a la población. El 8 de junio se creó una unidad obrera del Soviet de Sindicatos de Minsk. En total fueron movilizados unos 35 mil obreros y campesinos de la región de Minsk. Además los triunfos en el Este permitieron el regreso de unidades de soldados rojos a Bielorrusia, trasladándose un contingente de 40 mil soldados. Se consiguió así detener el avance polaco, a apenas 30 km de Minsk. Sin embargo no se estabilizó el frente y los polacos avanzaron en otras direcciones. En los territorios ocupados por los polacos los soviet fueron disueltos y se reinstauró la propiedad privada de los medios de producción. Los burgueses locales y las terratenientes colaboraban con el invasor.

En julio de 1919 se proclamó en Vilno, ocupado por los polacos,  el Consejo Plenipotenciario del Pueblo Bielorruso. Era en efecto un gobierno títere bielorruso en manos polacas. La mayoría de la población, sin embargo, no daba crédito a este gobierno. El movimiento partisano contra los invasores polacos era muy extenso.

En agosto de 1919 los polacos ocuparon Minsk y con eso llegó a su fin la RSS de Litbel. El gobierno del RPB, títere de los polacos, se instaló en la ciudad, pero iba quedando muy claro que los dirigentes polacos no tenián la menor intención de cumplir sus promesas sobre  una federación con los bielorrusos, sino que gestionaban Bielorrusia como un mero territorio ocupado.  El gobierno de la RPB entró en su enésima crísis. Mientras el movimiento partisano comunista cobraba cada vez más fuerza, sobre todo en Minsk y alrededores.

El que para entonces era el pricipal partido del gobierno bielorruso burgués, los eseristas, se dividieron en dos facciones. Por un lado los  partidarios de Lutskiévich, favorables a la idea de pactar a toda costa con los polacos, por otro  el grupo de Lastovski, que  rechaza la unidad con los polacos y es partidario de luchar tanto contra ellos como contra los comunistas. El gobierno de Lutskiévich fue derrotado en la Rada y cayó  (87 votos en contra por solo 37 a su favor).  Lastovski formó un nuevo gobierno, pero los partidarios de Lutskiévich no se resignaron y fundaron,  a parte, una Rada Suprema. Entonces intervinieron los polacos, anularon el gobierno de Lastovski y suprimieron la Rada. El gobierno de Lastovski huyó a Lituania,  en aquel momento enfrentada también a los polacos (se sentía amenazada por el chovinismo polaco) y proclama en Kovno (Kaunas) un gobierno bielorruso, bajo protección lituana.  Mientras tanto los polacos permitieron cierta autonomía a la Rada Suprema (controlada, eso sí, por los pro-polacos),  y prometieron de nuevo una región autonóma dentro de Polonia. Comenzó  a formarse un ejército bielorruso bajo control polaco, el ejército de Bulak-Balajovich. Sin embargo todo eso pasó ante la oposición de la inmensa mayoría de la población bielorrusa que estaba más preocupada de sus problemas propios, como la reforma de la tierra, de la que los polacos, naturalmente, no querían ni oír hablar.

(fin de la primera parte)

Fuentes:

Chigrínov, P: История Беларуси (Historia de Bielorrusia). Editorial Polymia, Minsk, 2002. (Este libro puede ser consultado en internet en ruso, por ejemplo aquí, en la excelente biblioteca digital rusa Literatura Militar).

Semushin, D: Belorusszia rövid története (Breve historia de Bielorrusia). Editorial ELTE – Ruszisztikai központ, Budapest, 1996.

Distintos artículos de la wikipedia rusa, polaca y bielorrusa.

Los rusos y la “desestalinización”. Encuestas.

El Centro Panruso de Estudios sobre la Opinión Pública (VTsIOM, según sus siglas en ruso) es una de las agencias de encuestas más prestigiosas de los países formados a partir de la disolución de la URSS, además de ser la más antigua, fue creada allá por el 1987, todavía en la época soviética. Todos los años realiza encuestas sobre la opinión de la población rusa respecto a Stalin. Aunque su objetividad ha sido puesta en entredicho por algunos partidos de izquierda, especialmente por el Partido Comunista de la Federación Rusa, debido a su cercanía al presidente ruso y a los círculos capitalistas de ese país, me parecen interesantes los datos que muestran sus estudios, que refuerzan lo que otras estadísticas ya han dejado claro anteriormente, a saber: que a pesar de la propaganda brutal contra el régimen comunista y contra Stalin, la población rusa, en especial el sector de la población que vivió la época, tiene un buen recuerdo de ambos y no se ha dejado embaucar por las mentiras y las manipulaciones que están a la orden del día, y que por desgracia tanto han calado incluso entre los propios comunistas.

Stalin en la Conferencia de Yalta (1945) - Fuente: Wikipedia

Evidentemente toda encuesta debe ser tomada con ciertas reservas, y más aún en este caso, sin embargo algunos de los resultados me parecen curiosos y dignos de atención. Hay que tener en cuenta que la encuesta se realizó mientras tenía lugar  la discusión pública sobre la campaña por la “desestalinización” que se ha lanzado desde ciertos sectores de la sociedad y que ha sido bien recibida por los círculos dirigentes de la Federación Rusa, que la han adoptado como suya. Por eso mismo es una cuestión de actualidad y no solo una mera curiosidad. Los datos de la encuesta de este año fueron publicados el 27 de abril (2011) y se pueden consultar en ruso en la página del centro mencionado, en concreto aquí:

http://wciom.ru/index.php?id=459&uid=111561

La encuesta fue realizada a 1600 personas el 16-17 de abril del 2011, en 138 localidades de 46 regiones diferentes de la Federación Rusa. El error no supera el 3,4%.

El Stalinobus. En algunas ciudades rusas se ha pintado el rostro de Stalin en algunos autobuses para celebrar la Victoria en la Segunda Guerra Mundial. Este en concreto es un autobús de San Petersburgo. La foto fue tomada en mayo del 2010. (Fuente:http://epic-hero.ru/2011/05/15/stalinobus/)

En resumen:

– El 24% de los encuestados afirman que su familia sufrió en una u otra medida la represión estalinista. De ellos el 10% conocen los detalles, el 14% solo conocen el hecho de haber sufrido la represión, sin más. El 46% de los encuestados afirma que su familia nunca sufrió ningún tipo de represión. El 26% no saben nada del asunto.

Este dato es importante, ya que muestra que el 72% de la población (de los encuestados, para ser exactos), solo tienen conocimiento de la supuesta represión por la propaganda, los libros de “historia” (más bien yo diría de pseudohistoria), etc, no porque haya tenido algún contacto o conocimiento más o menos directo con la cuestión. En algún libro he llegado a leer que la represión de Stalin afectó poco más o menos a casi todas las familias del país… parece ser que los rusos (en teoría se encuentran entre los principales afectados) no lo ven así, ni de cerca. Evidentemente los datos de esta encuesta no sirven para establecer la medida de la supuesta represión durante la época de Stalin, que alguien afirme conocer en su familia a víctimas de la represión es muy poca información, aunque eso sí, los datos sirven al menos para desmontar teorías absurdas y sin ninguna base histórica, que hablan de la “población aterrorizada” y majaderías por el estilo.

– Como suele ser tradicional, cada año se eleva el porcentaje de los que tienen una visión positiva de Stalin, este año ha llegado al 26% (otras encuestas difieren y hablan de un porcentaje mucho mayor, pero bueno, centrémonos en esta). Y ha continuado la tendencia al descenso de encuestados que muestra su rechazo a Stalin, que por primera vez es, en una encuesta realizada por este centro, inferior al de los que tienen una visión positiva, y que son el 24% de los encuestados. El porcentaje de aquellos que tienen una imagen positiva de Stalin es más alto entre los mayores (40%) y los simpatizantes del Partido Comunista de la Federación Rusa (41%). Por el contrario, los que tienen peor imagen de Stalin son los simpatizantes de Rusia Unida (28%) – no lo olvidemos, el partido en el poder, actualmente, en Rusia.

– La mayoría de los encuestados tiene una imagen negativa de la “desestalinización” (45%), esta opinión destaca especialmente entre los simpatizantes del Partido Comunista de la Federación Rusa (59%) y el Partido Liberal Demócrata de Rusia (51%, es el de Zhirinovski), así como entre los mayores (50%) y los comprendidos en edades de 35-44 años (53%). Por el contrario solo el 26% de los encuestados se muestra favorable a la desestalinización (magro resultado teniendo en cuenta la presión de la propaganda y la cantidad de dinero que se gastan algunos para presentar a Stalin como una especie de Saurón del mundo real). Especialmente es característica esta opinión entre los simpatizantes de Rusia Justa (31%) y de Rusia Unida (34%). Sin embargo, es destacable que ni siquiera entre los que afirman haber tenido víctimas de la represión en sus familias, es dominante la opción favorable a la desestalinización, sino que se impone también una idea negativa de este proceso (46% frente al 30%). Este último dato me parece muy relevante.

Sello con la efigie de Stalin. Kirguistán, 2005. Fuente: Wikipedia

Pero más que dar yo una charla, dejo las tablas de resultados y que cada cual juzgue como le parezca. En algún caso menciono algún detalle tras la tabla correspondiente.

TABLA 1

¿Hubo entre sus parientes alguna víctima de las represiones de los años 30-40? en % (por año)
  2006 2011
Sí, sé bastante del asuntos por los relatos y archivos familiares (cartas, fotos) 10 10
Sé que entre mis familiares hubo represaliados, pero no conozco los detalles 17 14
Ninguno de mis parientes sufrió algún tipo de represión 47 46
No sé si entre mis parientes hubo alguna víctima de la represión o no 23 26
Es difícil responder a esta cuestión 4 4

TABLA 2

De entre estas dos opciones, ¿con cuál se siente más identificado?
  TOTAL Simpatizante de los siguientes partidos
PCFR PLDR Rusia Justa Rusia Unida Otros Ningún partido
La desestalinización es solo un mito, una palabra vacía que no tiene ninguna relacción con los problemas que debe afrontar el país, solo lleva a limitar la libertad de palabra y a deformar la conciencia histórica de los rusos, y además de manera tendenciosa 45 59 51 39 39 48 50
La desestalinización es una medida muy oportuna, Rusia no podrá avanzar, desarrollarse con éxito, si no se dá cuenta de los errores del pasado y los reconoce oficialmente. Y es el estado quien debe hacerlo 26 23 19 31 34 38 18
Es difícil responder a esta cuestión 28 18 30 30 27 14 32

NOTAS: PCFR – Partido Comunista de la Federación Rusa, PLDR – Partido Liberal Demócrata de Rusia.

Es curioso que dentro de las opiniones favorables a la desestalinización el porcentaje de partidarios de esta opción entre los simpatizantes comunistas es mayor que entre los del Partido Liberal Demócrata, o que entre los que no muestran ninguna preferencia, aunque entre las opiniones contrarias a la desestalinización el porcentaje mayor se de entre los comunistas. Esto muestra quizás hasta qué punto la propaganda antiestalinista ha calado en ciertos sectores que se consideran comunistas o simpatizantes. Es, cuando menos, un dato curioso.

TABLA 3

De entre estas dos opciones, ¿con cuál se siente más identificado?
  TOTAL ¿Hubo entre sus parientes alguna víctima de las represiones de los años 30-40?
No No lo sé
La desestalinización es solo un mito, una palabra vacía que no tiene ninguna relacción con los problemas que debe afrontar el país, solo lleva a limitar la libertad de palabra y a deformar la conciencia histórica de los rusos, y además de manera tendenciosa 45 46 50 39
La desestalinización es una medida muy oportuna, Rusia no podrá avanzar, desarrollarse con éxito, si no se dá cuenta de los errores del pasado y los reconoce oficialmente. Y es el estado quien debe hacerlo 26 30 24 28
Es difícil responder a esta cuestión 28 24 26 32

Aquí hay otro dato muy interesante a destacar, y es, como se ha indicado anteriormente, que la oposición a la desestalinización está presente incluso entre los que afirman haber tenido en la familia víctimas de la supuesta represión de Stalin. Entre ellos, el 46% ven de manera negativa el proceso de desestalinización frente a solo un 30% que lo ven de manera positiva. Esto, evidentemente, de por sí no tiene por qué indicar nada respecto a la época de Stalin, simplemente quizás indica que para muchos, la propaganda de la “desestalinización” va dirigida en realidad a ocultar los problemas reales del país en la actualidad, a desviar la atención, por ejemplo, y por eso lo rechazan. Seguramente hay varias explicaciones a esto (incluyendo la que he indicado), pero en cualquier caso es un dato muy llamativo.

TABLA 4

En su opinión, ¿el papel de Stalin durante su gobierno fue más bien positivo para el país o más bien negativo?
  2007 Enero 2011 Abril 2011
Más bien positivo 15 23 26
Más bien negativo 33 27 24
De igual manera positivo y negativo 37 38 39
Es difícil responder a esta cuestión 14 13 12

Otra cuestión importante aquí, en esta tabla, es que la valoración positiva de Stalin es muy superior a lo que parece, en realidad alcanza el 65% de los encuestados,  un 26% que tienen una imagen positiva, 39% que la tienen a la vez positiva y negativa, es necesario indicar este dato, porque la propaganda antiestalinista es bastante agresiva e intenta dar una imagen de Stalin como el mayor criminal de la historia, o incluso peor que Hitler, por supuesto cualquiera que sea capaz de dar el menor crédito a chorradas semejantes demuestra no tener la menor idea de historia, pero por desgracia, hay muchos, algunos incluso con título universitario. El hecho de que alguien se plantée una imagen más neutral y moderada de Stalin (que supone reconocer los lados oscuros de su gobierno, pero también la otra cara, la de los éxitos y la del lado positivo) es ya desde luego algo que se opone a la imagen maniquea, falsa  más propia de una mala película norteamericana o de una novela de fantasía, que de una opinión seria y fundamentada sobre los hechos.

Feliz Día de la Victoria

Cartel para el Día de la Victoria. Vologda, mayo 2011. (Fuente: http://epic-hero.ru/2011/05/15/stalinobus/)

Mitos estonios sobre la “ocupación soviética” – 1ª Parte

Texto del historiador ruso A. Dyukov:  “Эстонские мифы о ‘советской оккупации'”, editado en su blog:  http://a-dyukov.livejournal.com/56263.html (son apuntes sobre el libro homónimo del mismo autor). Nota:  esto no es la traducción exacta, sino solo un resumen de la primera parte del texto).

El periodo de junio de 1940 al verano de 1941 es llamado en la historiografía estonia “Primera Ocupación Soviética”. Según la versión oficial actual estonia, que no es más que mera propaganda, tras la incorporación del país a la URSS, se desató una campaña de terror contra la población local.

Los historiadores estonios establecen la siguiente división de los acontecimientos de esa “primera ocupación soviética”:

– represión desde la inclusión de Estonia en la URSS hasta la deportación de junio de 1941.
– deportación de junio de 1941
– represión durante los primeros meses de la guerra hasta la ocupación del ejército alemán

Veamos un poco en detalle estos tres periodos.

1. Hasta la deportación de junio de 1941.

Los historiadores cuentan todo tipo de masacres, fusilamientos, arrestos masivos, etc. Se caracterizan por un carácter masivo. Tienen como objetivo exterminar a la élite nacional estonia y mantener a la sociedad en el terror. A nivel oficial, en Estonia se habla de “Genocidio del pueblo estonio” (así aparece en el “Libro Blanco”).

Sin embargo los propios datos de los historiadores estonios no cuadran mucho con el término “genocidio”. Según el propio Mart Laar, historiador y primer ministro en dos ocasiones, durante el primer año de ocupación fueron arrestadas unas 8 mil personas. De ellas 1950 fueron condenadas a muerte (todavía en Estonia).

Pero hay otros datos y no concuerdan con estos. Por ejemplo en el trabajo “Reseña del Periodo de la Ocupación”, distribuido por la página web del Museo de la Ocupación de Estonia, se habla de 1000 personas arrestadas en 1940 y de unas 6000 en 1941. La gran mayoría de ellas fueron declaradas culpables y enviadas a campos a otros territorios de la URSS, donde morirían en su mayoría o serían ejecutadas.

Según esos mismos datos, en 1940 250 personas fueron condenadas a muerte en Estonia. Y en 1941 lo fueron 1600.

Como vemos, los historiadores estonios aceptan un número de entre 7-8 mil detenidos y de ellos 2 mil condenados a muerte.

Perdón, pero eso no es una represión masiva. Y ni mucho menos genocidio. Que a detener durante un año al 0,6 o 0,7% de la población lo llamemos genocidio no deja de ser cuanto menos una exageración brutal.

Pero es que además los datos que manejan los historiadores estonios son también muy exagerados. Podemos comparar esos datos con los que se encuentran en el Fondo de los Archivos del NKVD-MGB.

Veamos en primer lugar los condenados a muerte. Según los historiadores estonios entre 1940-41 fueron alrededor de 2000 en Estonia. Sin embargo, según los estudios del historiador Oleg Mozojin en 1940 en toda la URSS fueron condenados a muerte 1863 personas. En 1941 ese número subió a 23786, de ellos 8 mil lo fueron por motivos políticos. Pero hay que tener en cuenta que la gran mayoría de las condenas a muerte de 1941 tuvieron lugar después de la invasión nazi.

Si calculamos solo los condenados a muerte en toda la URSS durante el periodo de la “primera ocupación soviética de Estonia” (junio 1940-julio 1941), encontramos que la cifra de condenados a muerte en toda la URSS oscila entre 2 y 3 mil.

Parece difícil de creer que todos fueran estonios. Sobre todo si tenemos en cuenta que junto a Estonia, también hubo procesos similares en Lituania y Letonia y también se incorporó a la URSS Ucrania Occidental y Besarabia. ¿O acaso en todas las demás repúblicas de la URSS, a excepción de Estonia hubo una moratoria en la pena de muerte?

Las cifras que muetran los historiadores estonios no son fiables. De hecho en su mayor parte son absurdas. Y hasta los propios historiadores estonios lo perciben así, de hecho en el mencionado trabajo colectivo “Reseña del Periodo de Ocupación” se mencionan también cifras mucho más lógicas. Por ejemplo se menciona que las condenas a muerte en Estonia en 1940-41 no fueron los juzgados civiles los que las impusieron, sino los tribunales militares, en un principio solo el tribunal de la Región Militar de Leningrado, y después el Tribunal Militar del NKVD de la Región del Báltico. Además junto a esto, también actuó el Consejo Personal del NKVD de la URSS. En total, entre 1940 y 1941 en Estonia según los datos de los diversos tribunales locales, solo fueron condenados 300 personas, la mitad de las cuales lo fueron además después de la invasión alemana. Con lo cual los propios autores del “Reseña” considera que en Estonia, desde junio de 1940 hasta julio de 1941, fueron condeandos a muerte 150 personas. El autor, Dyukov reconoce que no sabe si esa cifra es correcta o no, ni de dónde ha salido realmente, pero dice que es bastante más lógica que las otras cifras que se dan, porque no contradicen los resultados totales.

Por supuesto se encontrará gente que dirá que la ejecución de 150 inocentes es un crimen, un crimen del que es culpable el Kremlin. Pero a esa gente se le pueden decir dos cosas. En primer lugar que la diferencia entre 150 ejecutados y 1950 es abismal. Y de hecho, si no existiera esa diferencia los historiadores estonios no tendrían que falsificar las cifras. Y en segundo lugar ¿quién ha dicho que sean inocentes?

NO quiero entrar en la discusión de si hubo condenas a muerte en la URSS a inocentes (estoy seguro de que las hubo), ni de cuántos de los ajusticiados fueron inocentes o culpables. Tengamos en cuenta solo quiénes fueron condenados por los tribunales militares soviéticos en Estonia. Esto podemos hacerlo gracias a los historiadores estonios, que en el 2006 publicaron en Tallinn el libro “Estonia 1940-45”, en el que aparece una lista bastante detallada, aunque cierto que incompleta, de las personas que fueron condenadas a muerte.

Por ejemplo tenemos el caso de dos estonios, condenados el 11 de diciembre de 1940 a pena capital por el el tribunal militar PribOVO, se trata de Aleksandr Pilter y Velo Vesiloo. Ambos nacidos en 1919, ambos participantes en la organización territorial local número 22 del Ejército Rojo. Desertaron e intentaron huir a Finlandia. ¿Cómo podemos decir que no son culpables?

Otro caso: Vladímir Lebedev, condenado el 5 de enero de 1941. Oficial blanco, combatiente en el ejéricto de Denikin, y desde 1932 confidente de la policía secreta estonia en Petseri. ¿También este era inocente?

Arved Laane, comandante de la unidad 42 de fusileros del cuerpo 22 del ejército estonio. Robó 5000 koronas, intentó ocultarse, pero fue arrestado en un restaurante. ¿Otra ovejita inocente?

Piter Taranado, antiguo oficial del ejército zarista, después de la revolución, comandante de la 2 Unidad de Petrogrado del Ejército Rojo. Se pasó a los blancos y luchó en el ejército del general Yudenich, en Estonia colaboró con la policía política local y en la época de la Guerra Ruso-finesa, 1939-40 se preparó para pasar a Finlandia para luchar contra los bolcheviques.

Evald Madisson, agente secreto de la policía secreta estonia y después de la incorporación de Estonia a la URSS, colaborador secreto de la NKVD. Ocultó a la NKVD que había trabajado en la policía política secreta. Además entregó falsas informaciones a su jefe de la NKVD.

Jans Pedak, combatiente estonio, caballero de la Cruz de la Libertad. En el periodo de la denominada “Guerra por la Independencia”, en 1919, comandó una unidad que se encargaba de fusilar a los soldados del Ejército Rojo capturados.

Yo (Dykov) he citado solo una página de la lista, pero la imagen que queda está clara. En primer lugar, no todos los fusilados (ni detenidos) eran estonios. Lo cual desmonta cualquier concepción sobre el “genocidio”. En segundo lugar considerar estos ajusticiamientos como arbitrarios y sin fundamento, es, cuando menos, bastante complicado.

(Fin de la primera parte, cuando pueda iré posteando las siguientes)

La manipulación de la historia y el culto al nazismo en el Báltico (a propósito de un libro)

Un interesante artículo de la revista húngara “Eszmélet” (ya mencionada en alguna ocasión en este blog), en el que con la excusa de la crítica a un libro de historia, se nos muestran los intentos de manipular la historia en los países bálticos, llegándose incluso al punto de justificar el nazismo, como contraposición a la brutal demonización de la URSS.

El libro en cuestión es “The Anti-Soviet resistance in the Baltic States”. Vilnius. Genocide and Resistance Research Centre of Lituania. 2006. Y fue editado en su día con la colaboración de varias instituciones “científicas” de los tres países bálticos.

El autor del artículo húngaro es László Nagy y el título del texto es: “La historia castrada. El síntoma de la weimarización báltica”. Y se puede encontrar aquí, en la página de la revista Eszmélet, en versión original. El artículo fue publicado en el número 81 de la citada revista, primavera del 2009.

He aquí un resumen del artículo:

¿Cómo se vuelve propaganda la ciencia de la historia? Esta cuestión se plantea ya sea intencionadamente o no al leer el volumen de estudios históricos publicados en inglés y dirigido a los países occidentales, por uno de los institutos de historia lituana más destacados: El centro de investigación de la Resistencia y el Genocidio Lituano. La edición, con el título “La resistencia antisoviética en los estados bálticos” es uno de los síntomas de la actividad destructora de la identidad que refuerza el olvido colectivo y la memoria selectiva, y refleja la simplificación de pensamiento público y de visión de la historia tras la caída del comunismo.

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El volumen, que analiza a grandes rasgos la historia de las repúblicas soviéticas bálticas y la resistencia antisoviética, sencillamente ni siquiera tiene en cuenta la ocupación alemana y la resistencia antifascista. Si lo hiciera, inmediatamente se vendría abajo toda su “heroización” de los movimientos antisoviéticos.

[El libro ha sido escrito por importantes historiadores], solo se sale de la lista Mart Laar, que escribe sobre los “hermanos del bosque” estonios, primer ministro de la República de Estonia. Entre todos los autores, Laar es el único que ha “olvidado” escribir las fuentes en las notas a pie de página. Como político le podría ser perdonable, pero Laar ya dice al principio que ha sido el autor del primer trabajo global sobre el movimiento de los Hermanos Del Bosque (publicado en 1992 en estonio en Tallinn) (…). Otro de los problemas que se plantea es que sus fuentes se basan en conversaciones y recuerdos de ciertas personas, y también en uso de ciertos materiales de archivo. La historia oral es un hecho indispensable para alcanzar el mayor grado de objetividad, pero exige, en cualquier caso una postura crítica, y solo entonces es de verdad efectiva. Sin embargo, por desgracia, en el escrito del primer ministro falta una crítica seria de las fuentes.

(…)

El estudio mas completo es sobre la historia de Letonia, aunque la parte más extensa es sobre Lituania, casi la mitad del libro. Solo en el caso de Letonia se habla de la ocupación alemana (por Vineta Rolmane, de una universidad letona), así como de la relación entre la iglesia católica y la resistencia antisoviética, que trata hasta 1990. El bloque temático lituano solo lo trata hasta 1967 y en el caso de Estonia, no sabemos nada de la actividad del clero en el movimiento de resistencia antisoviética.
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Cuando se habla de la oposición contra el régimen soviético en Lituania, Arvydas Anasaukas plantea un extenso estudio de las fuentes … pero solo de las que le interesa. Por ejemplo no menciona obras que contradicen la imagen del movimiento de resistencia que él quiere dar, por ejemplo “El libro negro desconocido”, publicado en la época soviética, editado por Ilia Érenburg y que documenta la eliminación sistemática de la población judía de los territorios soviéticos por los alemanes. La fuente de todos los males es la dictadura “comunista”. Y calla que los guerrilleros anticomunistas asesinaron de la manera más brutal e inhumana a casi toda la población judía y gitana del Báltico.

El autor no se pasa al bando del antisemitismo abiertamente, pero no menciona los crímenes nazis – no al nivel que debería teniendo en cuenta su gravedad. Es más, cuando compara los dos regímenes, el nazi sale mejor parado. Sería de esperar que los autores del volumen rechazaran y criticaran el salvajismo de la resistencia. Pero parece que los nuevos estados nacionales de Europa Oriental han encontrado en la oposición de extrema derecha, filofascista y “nacional” su ideología legitimadora.

La colección de artículos solo valora la ocupación alemana como el daño a la independencia nacional de los estados bálticos, sin mencionar siquiera la liquidación de la población judía o gitana.

El primer texto, de Valentinas Brandisauskas parece incluso justificar la organización filogermana lituana creada en 1940 en Berlín, el LAF (Frente de Activistas Lituanos), y a su milicia creada en 1941, el TDA (Defensa del Trabajo Nacional). Primero mostrando que su objetivo principal era la liberación de Lituania, y en segundo lugar, que sus miembros pertenecían a un amplio espectro político, desde la socialdemocracia hasta la extrema derecha. Pero el autor olvida que muchos comunistas y socialistas se unieron al movimiento nacionalsocialista y desde ese momento daba igual cual hubiera sido su pasado, sino que lo importante es lo que hicieron en esa época sangrienta.
Cuando caracteriza al dirigente de la LAF, Kazys Skirpa, se menciona que su tesis principal era que solo Alemania sería capaz de liberar Lituania de la ocupación bolchevique. Skirpa creía en el eslogan nazi de la reorganización de Europa tras la guerra. Y pensaba que la restauración del estado lituano estaba unida a los objetivos nazis. Tanto en sus declaraciones, como en sus programas podían verse sus principios: culto al dirigente, nacionalsocialismo, alejamiento de los judíos de la vida política y económica, etc. Pero no considera que el antisemitismo de Skirpa fuera algún crimen. Mientras que menciona positivamente las acciones antisoviéticas y de desarme de las unidades del Ejército Rojo en junio de 1941, en el momento del ataque alemán, no menciona ni un solo pogrom contra los judíos o gitanos.

La población judía lituana fue eliminada casi en su totalidad. Para finales de 1941 quedaban solo 40 mil judíos de 220 mil, y todos encerrados en guetos, y después, en 1943-44 fueron asesinados al hacer explotar los guetos, o deportados a campos de concentración. Así, finalmente solo 8 mil judíos lituanos sobrevivieron a la guerra. Viktor Kutorga, médico oncólogo y antifascista, menciona la tragedia que se vivió en Vilnius los primeros días, en junio de 1941, en “El desconocido libro negro”. “Los guerrilleros irrumpieron en las casas de los judíos, asesinaron a los hombres, a las mujeres y a los niños y luego robaron los bienes de las víctimas. El 30 de junio, en un solo día, en la fortaleza de Vilnius fueron asesinados 5 mil judíos, principalmente intelectuales. Los verdugos aquí fueron lituanos, elegidos por los alemanes para la tarea. Obligaron a los judíos a desnudarse, a que se tumbaran en el suelo y luego disparaban ráfagas de ametralladora sobre ellos. (…) El 29 de octubre, en el gueto de Kaunas, donde había 28 mil judíos, pusieron en marcha a las 5 de la mañana a 10 mil hombres, a la novena fortaleza, donde fueron todos asesinados al día siguiente. Especialmente afectó a los intelectuales. (…) Cualquiera que pasaba por allí podía ver los fusilamientos.

En otoño de 1943 soldados húngaros y de las SS tomaron la tarea de acabar con los judíos que quedaban. El 27 de octubre de 1943 los alemanes eligieron a 3.500 mujeres junto con sus hijos y los llevaron a la estación. Allí separaron a los hijos de las madres y los envenenaron. Los niños murieron allí, a la vista de sus madres. Luego golpearon a las madres y las torturaron, por ejemplo clavándoles agujas ardiendo bajo las uñas. Cuando perdían el conocimiento las colgaban de un árbol. Pero tenían cuidado de que no murieran, si veían que estaba a punto de morir las bajaban. Al día siguiente quemaron en la hoguera a los padres. Desnudaron a las madres y siguieron torturándolas.

Junto a los alemanes y sus aliados (entre ellos húngaros), también la población local se encargó de exterminar a los gitanos. De los 300 mil gitanos exterminados en los territorios soviéticos, 10 mil lo fueron en Lituania, lo que representaba la práctica totalidad de la población gitana de Lituania. Hasta hoy en día Hungría, por ejemplo, no ha pedido perdón por los judíos y gitanos exterminados, de hecho ni siquiera es algo conocido por el público.

También la letona Vineta Rolmane hace incapié en la ocupación alemana, sin examinar los crímenes de guerra y contra la humanidad. El ministro imperial (Ostminister) de los territorios ocupados orientales (Ostland), era el famoso teórico de la teoría de las razas, Alfred Rosenberg, supeditado a él estaba Otto Dreschler, Comisario General de Letonia. Aquí, después de que la población aceptara la llegada de los alemanes con alegría, rápidamente se hizo dominante el rechazo hacia los nazis (eso dice Vineta). La actividad de los guerrilleros que luchaban contra los comunistas está justificada como la justa revancha frente a los agravios. Con eso el libro deja atrás el mínimo democrático, que considera la victoria de los aliados frente a los nazis un hecho indiscutiblemente positivo. Además de callar el hecho del holocausto, describe los diferentes grupos antifascistas, que por la falta de una coordinación común, no podían volverse efectivos (el círculo de demócratas civiles dirigido por el profesor Konstantins Cakste, creado en 1941, Partido del Centro Democrático; el Partido Obrero Socialdemócrata Letón, que realizaba actividades ilegales desde febrero de 1942; el Consejo Central Letón, creado en agosto de 1943 por representantes de partidos democráticos prohibidos; el grupo de resistencia surgido en el ejército, del general Janis Kurelis; la revista Tautas balss, editada por la Unión Nacionalista Letona; la agrupación Jaunpulki -Nuevo Ejército – de 50 jóvenes de entre 15 a 18 años que funcionó desde abril hasta julio de 1942).

Rolmane calla que de 70 mil judíos letones apenas 4 mil sobrevivieran la guerra. En los primeros meses de guerra, fueron liquidados 30 mil judíos por los Eisatzgrupp, luego en octubre de 1941, a los sobrevivientes los internaron en el gueto y hasta finales de año fueron asesinados otros treinta mil. A finales de 1943 se cerró el gueto y sus habitantes fueron llevados a Salaspils, y más tarde al campo de concentración de Stutthof.

El conmovedor relato del Holocausto letón está reflejado en el diario de la niña judía de 15 años Sejna Gram, de Preili, y también se puede encontrar en el Libro Negro Desconocido. Los 1500 judíos de la pequeña localidad de Preili fueron exterminados casi en su totalidad. Solo 6 sobrevivieron la guerra. El 9 de agosto de 1941 los nazis ejecutaron a la familia de Gram.

En Rezekne hubo un exterminio similar por parte de los ocupantes. Sobrevivieron 3 judíos de los 6 mil de antes de la guerra. Cuatro días antes de la llegada de las tropas del Ejército Rojo los alemanes quemaron o hicieron explotar más del 70% de los edificios de piedra de la ciudad.

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De los países bálticos, en Letonia era donde el porcentaje de gitanos era mayor, casi todos ellos fueron exterminados. (unos 2500).

Cuando llegó la noticia del ataque alemán a la URSS, los “Hermanos del Bosque” se ocultaron en los bosques de Estonia y comenzaron la lucha contra el Ejército Rojo. Tiit Noormets, consejero de la Sección de Investigación y Publicación del Archivo Estatal Estonio, lo documenta en su estudio, sin embargo calla el holocausto. En Estonia el porcentaje de judíos era pequeño, había unos 5 mil, de ellos solo quedaban mil cuando el Ejército Soviético volvió a recuperar la región. La mayoría fueron ejecutados.

Los mil gitanos de Estonia fueron exterminados. En total, durante la ocupación alemana fueron asesinados 6 mil personas, judíos, gitanos y comunistas o simpatizantes.

Un porcentaje importante de la opinión pública de los Países Bálticos hoy en día no quiere ni darse cuenta de la existencia del Holocausto. Cuando el periódico Eesti Paevaleht organizó una encuesta sobre la cuestión, en la pregunta de si apoyaría que se estableciera un día en recuerdo de las víctimas del holocausto, el 93% respondieron negativamente. Solo un 7% lo aprobó.

El grado de la solidaridad social por los criminales de guerra nazi lo demuestra el hecho de que después de la caída del comunismo, ni siquiera en un caso alguno de ellos ha pagado por sus crímenes. Contra doce emigrantes lituanos en los EEUU, criminales de guerra, se inició un proceso judicial, pero 11 de ellos regresaron a Lituania con la caída del comunismo, entre ellos Alaksandras Lileikis, un alto cargo de la Policía Secreta Lituana (Saugumas), y su suplente, Kazys Gimzaukas.

El juicio solo pudo comenzar cuando por su estado físico ya no podían presentarse ante el tribunal. El primero murió antes de concluir el juicio. El segundo fue condenado, pero debido a su mal estado de salud no cumplió la condena.

Tras la caída del comunismo, en 1991, el gobierno lituano ha perdonado a numerosos criminales nazis perseguidos por el Centro Simon Wisenthal.

Del 36 Escuadrón de Seguridad Estonia, que en agosto de 1942 participó en la matanza de Novogrudok, en Bielorrusia, quedan vivas aún 16 personas, que fueron condecoradas por sus actos en diciembre de 1942. La Oficina de Policía de la Seguridad el Estado rechazó la petición del Centro Simon Wiesenthal para juzgarlos afirmando que no había pruebas para hacerlo, rechazando la opinión del Tribunal Internacional Estonio para la Investigación de Crímenes contra la Humanidad y del único testigo sobreviviente.

En la opinión pública de los países bálticos dominan dos grandes errores:

1. De entre los crímenes nazis y comunistas, los segundos son más graves. No se pueden perdonar los crímenes de los segundos y todos los días hay que recordarle a la sociedad la tragedia.

2. Los judíos son los enemigos de la nación y se los considera a todos comunistas.

El ejemplo más evidente de esta esquizofrenia nacional es Tomas Venclova, poeta lituano que vivió mucho tiempo en la emigración, historiador de la literatura, lingüista, dramaturgo, ensayista y traductor. Su padre, Antanas Venclova, fue un alto funcionario de la época comunista, consejero del pueblo de educación, uno de los escritores más destacados del país, autor del realismo socialista. Tomas ha rechazado hasta tal punto su pasado comunista que en muchas cuestiones sus ideas son nazis. Y Tomas dice también que “no envidio a los dirigentes lituanos de la época, a los que la historia les ofreció solo la posibilidad de poder elegir etre Hitler, Stalin y la muerte.

(…)

La ciencia histórica ha sobrepasado sus propias fronteras, se ha hundido al nivel de la propaganda política y no vemos que ese caída pueda ser detenida. No se distinguen los rasgos de una escritura de la historia objetiva que pudiera salvar la ciencia de la trampa de la weimarización.

http://www.eszmelet.hu/index2.php?act=period〈=HU&item=1150&auth=Nagy%20L%C3%A1szl%C3%B3:%20&info=Eszm%C3%A9let%20foly%C3%B3irat,%2081.%20sz%C3%A1m%20%282009.%20tavasz%29

La caída de la URSS: el mito del colapso económico

Cada vez más intelectuales, expertos en sus disciplinas, se están replanteando muchas de las opiniones generalizadas respecto a la Unión Soviética. Uno de los mitos más extendidos es el del colapso económico, y también es uno de los que están siendo más cuestionados. Según este mito, la caída de la URSS habría sido consecuencia principalmente de una brutal crisis económica (por la ineficacia del sistema). Sin embargo, tanto en Rusia, como fuera de ella, muchos piensan que la caída de la URSS no tuvo tanto que ver con una supuesta crisis económica, sino más bien, que fue un proceso iniciado por las élites de la propia URSS, y la crisis económica sería no la causa de las reformas, sino la consecuencia de ellas, aunque se haya usado como excusa. Esta es una idea bastante extendida en Rusia (véase por ejemplo los estudios de Kara-Murzá y otros, algunos de ellos traducidos incluso al español), pero también es compartida por otros. Aquí por ejemplo presento el resumen de un artículo de David Kotz y Fred Wair, publicado en la revista húngara “Eszmélet” de izquierdas (“Conciencia”). El artículo es un resumen de su libro “Revolution from above: the demise of the Soviet system ” (se puede leer parcialmente en internet aquí, en inglés, yo aún no lo he hecho).  Respecto al artículo, no estoy de acuerdo con todas las cosas que comentan los dos autores, pero en general me parece muy interesante su análisis.

Vista del Kremlin de Moscú. Fuente: wikipedia

Vista del Kremlin de Moscú. Fuente: wikipedia

Los autores parten de la idea, que intentan demostrar en su texto,  de que aunque la URSS tenía graves problemas económicos, nada indicaba que hubiera peligro de colapso económico, y de hecho este no se produjo hasta que las élites del país destruyeron el sistema económico existente.

Fue la estructura antidemócratica del país la que causó la catástrofe, no la economía planificada.

Empiezan hablando de la planificación soviética y su historia:

Desde 1917 los bolcheviques ensayan varias formas en cuanto a la estructura económica del país. Solo en los años 20 surge lo que se ha dado en llamar “el sistema soviético”. Se caracterizaba porque todas las empresas no agrícolas eran propiedad social y estaban dirigidas, en última instancia, por una institución central desde Moscú.

Central Hidroeléctrica del Dniépr (construída entre 1927 y 1932). La foto es de 1947. Fuente: wikipedia

A pesar de esto, la economía soviética consiguió un gran crecimiento y un rápido desarrollo. Muchos piensan que este rápido crecimiento fue logrado por las medidas estalinistas, por la represión contra ciertas capas de la sociedad, y las difíciles condiciones de vida. Pero los autores dicen que fue más bien lo contrario, que el régimen estalinista retardó el crecimiento económico, que podía haber sido mucho mayor de lo que en realidad fue.

Entre 1928 y 75 la economía soviética creció a un ritmo de un 5,1% anual. Entre 1950 y 75, cuando la economía ya se había industrializado, el crecimiento económico soviético seguía siendo alto, más incluso que el de los EEUU.

El sistema soviético tenía muchas ventajas sobre el capitalismo: por ejemplo el pleno empleo, la posibilidad de usar los beneficios empresariales de manera masiva en el desarrollo de la enseñanza y la formación, y además no estaba afectada por las crisis periódicas del capitalismo.

No todas las cosas se pueden medir con el PIB o el crecimiento de la economía, pero para 1975, el país atrasado que era la URSS, se había convertido en una potencia económica que en muchos aspectos competía con los EEUU, y en algunos, incluso los superaban (véase como ejemplo la carrera espacial).

Rompehielos atómico "Lenin"

Rompehielos atómico "Lenin", primer buque de superficie en el mundo propulsado por energía nuclear (1959-89). Fuente: wikipedia

Si en 1960 la mitad de las familias soviéticas tenía radio, el 10% televisión y una de cada 25 frigorífico, en 1985 todas las familias disponían de estos electrodomésticos. En 1980 la URSS tenía más médicos y camas de hospital que los EEUU. En los años 70 el desarrollo científico, tecnológico y económico de la URSS era seguido con alarma por las potencias occidentales. Muchos pensaban que el futuro sería del régimen soviético gracias a sus grandes logros, a pesar de sus rasgos negativos.

Sin embargo, desde 1975 la economía soviética interrumpe el rápido desarrollo que había tenido hasta entonces. Y el progreso tecnológico también se detiene. Por primera vez, durante una década, la economía norteamericana crece más que la soviética. Además, la carrera armamentística, reforzada por la administración de Reagan, afectó gravemente a la economía soviética.

En 1985 Gorbachov llega al poder, es el reconocimiento de la élite que dirige la URSS, de que son necesarias reformas. Pero sus reformas no trajeron una mejora de la situación y la producción siguió sin despegar. Entre 1985 y 1989 el crecimiento económico soviético medio fue de un 2,2%, en lugar del 1,8% entre 1975 y 1985. Sin embargo desde 1975 nunca hubo crecimiento negativo, en cambio en los EEUU lo hubo en tres años.

Para finales de los años 80 la escasez de productos básicos se acentúa. Para los analistas occidentales esto significaba los primeros indicios del colapso, sin embargo la explicación era otra, la razón era que el ingreso de las familias había aumentado mucho más que la producción de artículos de consumo, el culpable de eso eran las reformas económicas, que habían descentralizado la producción y habían dejado de controlar los ingresos.

Así, si a mediados de los años 80 el ingreso de las familias creció un 3-4% anual, en 1988 salta a un 9,1% y en 1989 a un 12,8%. Pero a la vez los precios, que habían sido fijados aún por las instituciones centrales, no cambiaron casi nada. Por eso la gente se encontró con un montón de dinero en las manos que quería gastar cuanto antes y de ahí resultó que las tiendas quedaron completamente vacías. En realidad el consumo seguía creciendo.

Es cierto que la economía soviética no consiguió un crecimiento destacable en los años 80, pero esa imagen de colapso económico es falsa.

Sin embargo en 1990 y 1991 la cosa cambia. Gorbachov va perdiendo el poder frente a Yeltsin. En mayo de 1990 Yeltsin consiguió el poder en la Federación Rusa y se esforzó en acumular todo el poder en sus manos y arrebatárselo a las autoridades soviéticas. De esta forma las instituciones de planificación económica se encontraron sin ningún poder real y la economía soviética, que era un todo homogéneo, empezó a descomponerse a pasos agigantados. Esto es importante resaltarlo: la crisis no llegó por la incapacidad de la economía planificada, sino por que se desmontó la economía planificada y la economía quedó sin medios de coordinación eficaces.

El Obrero y la Koljosiana (1937) de Vera Mújina, en la época soviética. Fuente: englishrussia.com

La élite elige el capitalismo:

¿Cómo es posible que el régimen soviético cayera sin oposición interna aparente?

Gorbachov y su círculo pensaban que el principal problema del régimen soviético era la falta de democracia. Por eso desarrolla la perestroika (reestructuración, reconstrucción). En el país se forman tres grandes grupos de opinión (había más pero eran minoritarios): los partidarios de las reformas, los partidarios de mantener el sistema como tal, y los que rechazaban radicalmente el comunismo. Se impuso el anticomunista, dirigido por Yeltsin, sobre todo porque éste consiguió el apoyo de las élites del país.

Los estudios de Alec Nove, Farmer, Mathews y otros muestran que tras la segunda guerra mundial la élite soviética era una capa social ambiciosa y sin principios definidos. Les importaba solo el poder y los beneficios personales. En 1991 muchos miembros de esta élite reconocían abiertamente que no eran comunistas, aunque estaban en el Partido Comunista. Esta casta de oportunistas valoró sus opciones con la llegada de las reformas de Gorbachov. No les beneficiaba el socialismo democrático de Gorbachov y muy pocos miembros de esta élite apoyaron a los grupos partidarios de volver al sistema anterior. Aunque ese era el sistema que les había dado el poder, a la vez lo limitaba, por ejemplo no les permitía la propiedad privada y por lo tanto la acumulación de propiedades. Cuando en 1991 hay un intento de golpe de estado contra las reformas, este fracasa porque la élite se posiciona en favor de Yeltsin. Esta élite ansiaba conseguir la posición de la que disfrutaba en Occidente. Y entendió que su posición como nuevos capitalistas en su país les ofrecía muchas ventajas.

Así por ejemplo sucedió con Viktor Chernomirdin, presidente del gobierno ruso entre 1992 y 1998, que durante la época soviética había sido ministro de producción y tratamiento del gas. Hoy es uno de los hombres más ricos del mundo y principal accionista de Gazprom. Según un análisis, entre los 100 hombres de negocios más destacados de Rusia, 62 eran miembros de la élite comunista, 38 proceden de la economía sumergida y del mundo de la delincuencia.

Un estudio de junio de 1991 de la politicóloga norteamericana Judit Kullberg, muestra que el 77% de las clases altas soviéticas era partidaria del capitalismo, mientras que el 12% del socialismo democrático y el 10% del “comunismo o nacionalismo”.

Según un estudio de 1991 de una fundación norteamericana en la Rusia Europea, un 10% de la población quería la vuelta al sistema anterior a las reformas, un 36% eran partidarios del socialismo democrático, el 23% el modelo socialdemócrata sueco, y solo un 17% quería un sistema similar al capitalismo norteamericano o alemán. Es decir, el 69% deseaba alguna forma de socialismo.

Otros estudios y encuestas muestran aun menor índice de apoyo al capitalismo occidental.

Los reformistas dominaban las estructuras soviéticas de poder, los capitalistas en cambio dominaban las rusas, por eso su principal objetivo fue destruir de alguna manera la URSS. Sin embargo, el referendum de 1991 mostró que la mayoría de la población estaba en contra de algo así.

El famoso Lada "Niva", vehículo todo terreno desarrollado en la URSS en los años 70. Foto: wikipedia.

En el artículo se mencionan también datos interesantes sobre la economía de la URSS:

Crecimiento económico 1928-1975:

1928-40: URSS- 5,8% EEUU- 1,7%
1940-50: URSS- 2,2% EEUU- 4,5%
1950-70: URSS- 4,8% EEUU- 2,9%
1975-85: URSS- 1,8% EEUU- 2,9%

Fuente: The Real National Income of Soviet Russia since 1928, Abraham Bergson, 1961; Measures of Soviet National Product in 1982 Prices, Joint Economic Committee, U.S. Congress.

Crecimiento de la economía soviética entre 1986-91

1986: 4,1%
1987: 1,3%
1988: 2,1%
1989: 1,5%
1990: -2,4%
1991: -12,8%

Fuentes: Measures of Soviet National Product in 1982 Prices, Joint Economic Committee, U.S. Congress.

 

Fuente del artículo: http://www.freeweb.hu/eszmelet/38/kotzweir38.html

Nota: el artículo fue escrito originalmente para el Foro Comunista.